Roberto pidió que lo cambiaran de escuela

Desde el inicio del ciclo escolar era víctima de bullying por parte de dos alumnos de tercero de secundaria, quienes lo golpearon, junto con otros cinco estudiantes.
La PDH solicitó informes a la dirección escolar.
La PDH solicitó informes a la dirección escolar. (Especial)

León, Gto.

El menor que fue golpeado por siete alumnos de la Escuela Secundaria General Número 1, ya le había pedido a su madre y a su padrastro que lo cambiaran de escuela desde el inicio de este ciclo escolar, debido al acoso que padecía. No será hasta que se recupere y después de esta pesadilla, que su madre lo dará de baja para cambiarlo de escuela.


El señor Rafael Jaramillo, padrastro del menor, expresó que desde que ingresó a esta escuela, en el pasado mes de agosto, Roberto le manifestó a él y a su esposa, la señora Laura Pérez Cervantes, que quería que lo cambiaran de horario o incluso de escuela, pero en un principio no les manifestó que era molestado por dos estudiantes de tercer grado, que el pasado jueves 17 de octubre terminaron golpeándolo junto con otros cinco chicos hasta mandarlo al hospital.


“Él nos decía que lo cambiáramos, pero no nos decía el motivo ya hasta cuando él empezó a ver su gravedad de la última vez que lo golpearon”, comentó.


Y es que Roberto padeció desde el inicio de este ciclo escolar el acoso por parte de estos dos jóvenes, quienes ya lo habían golpeado anteriormente, por lo menos en dos ocasiones.


“Él siempre nos decía en varias ocasiones que lo cambiáramos de escuela o que lo cambiáramos en la mañana, en el turno matutino. Pero porque no sabíamos el caso por el que él estaba pasando. Él no nos comentaba nada por el mismo miedo que él tenía”.


Ya que comenta el padrastro de este jovencito, que los dos alumnos de la escuela secundaria, lo amenazaban con hacer daño a su madre y a sus tres hermanos menores, si decía algo.


Será hasta cuando se recupere el menor que su madre lo cambie a una escuela, también federal, que está ubicada en la colonia San Nicolás.


Sobre el director de la Escuela Secundaria General Número 1, Abel Ortiz Ramos, quien había deslindado su responsabilidad de este caso, por considerar que sucedió a las afueras del plantel, el señor Rafael Jaramillo señaló que tal vez “no es culpa de él, pero en parte, porque pues él como director debe de saber las personas que tiene a cargo y esas personas son de tercer grado. Tuvieron que haberlos conocido en tal tiempo.

Él para no haber hecho nada, pues simplemente para ni siquiera darse cuenta, pues él está un poquito mal, por tener un cargo tan fuerte y no saberlo sobrellevar”.


El señor Rafael expresa que una vez que su hijo salió de terapia intensiva le pidió que se hiciera justicia y se arrepiente de no haber platicado la situación de bullying por la que atravesaba.


“Él todavía nos volvió a decir que sí quiere justicia, ‘que paguen lo que me hicieron’. De hecho le dice él a su mamá: ‘si yo les hubiera dicho desde antes nada de esto hubiera pasado’. Porque pues él se quedó callado por miedo a como lo tenían, estaba muy amenazado, estaba muy traumado”.


Rafael Jaramillo ni siquiera quiere conocer a los padres de los siete menores que agredieron a su hijo, pues “en realidad no sé qué tipo de padres sean para tener ese tipo de hijos”.


El menor víctima de bullying vive con su madre y el señor Rafael Jaramillo desde que tenía cinco años, luego de que su madre y su padre biológico, el señor Santiago Hernández Ortiz se separaran.