CRÓNICA | POR PABLO REYES

Trabaja todos los días, y a veces horas extras en su lancha

Manuel Meléndez le dedica con orgullo hasta las madrugadas, para llevar el sustento a casa y ser ejemplo a su familia de esfuerzo y perseverancia para cumplir sus objetivos.

El operador sacrifica el tiempo con su familia.
El operador sacrifica el tiempo con su familia. (Pablo Reyes)

Tampico

Para llevar el sustento a su familia, el señor Juan Manuel Meléndez Reyes operador del paso Casa Blanca en Tampico, debe trabajar todos los días a la semana e inclusive algunas veces hasta horas extra.

Tomando como referencia el bienestar de su hogar, sale a trabajar poco antes de las 02:00 horas del día para brindar el servicio a todas aquellas personas que requieran el cruce de lancha de Tampico al norte de Veracruz.

Cada vez que le toca turno durante este horario, tiene que dormir desde las seis de la tarde o máximo a las ocho de la noche para que no lo venza el sueño durante la madrugada.

Su familia durante todo este tiempo lo ha respaldado e impulsado para que siga ejerciendo este oficio con calidad, como siempre se ha distinguido. Algunas veces adquiere sus alimentos fuera de su hogar y otras veces se prepara lonche antes de salir.

"Es lo normal como cualquier familia, uno se programa en la levantada, como a la una o una y media de la mañana, te alistas como puedes y sales a trabajar".

Reconoció que desafortunadamente el pasaje ha venido disminuyendo de algunos años a la fecha, situación que presume se pueda deber a la economía de las familias y la falta de empleo en la zona.

"Ha bajado el movimiento de la gente, si es algo considerable, y pienso que no nada más aquí se refleja en todos lados, a donde quiera que pregunta uno se comenta eso, los mismos chóferes de ruta también. Puede ser por la economía de las familias, las alzas que se han presentado, el salario bajo".

A decir del botero, muchas veces un día de trabajo no es suficiente, por ello se deben de esforzar durante más tiempo para poder compensar la ganancia con los gastos que se tienen en la escuela de sus hijos, la alimentación y los servicios básicos.

A pesar de esta situación, se siente orgulloso de su trabajo, ya que al igual que sus compañeros, diariamente se esfuerzan por dar la mejor cara a los usuarios y prestar un servicio amable.

El mejor ejemplo que puede dar a su familia es el trabajo, para que sus hijos puedan seguir el camino de la perseverancia y así cumplir sus objetivos.

Se ha acostumbrado a vivir y laborar junto al río Pánuco, lugar en donde también existe la presencia de embarcaciones grandes que acuden al Puerto de Tampico.

Las situaciones difíciles que se presentan es cuando hay descomposturas en los motores de la lanchas, debido a que reponerlos por nuevos es muy caro, al igual que las refacciones.

"En aspecto de las máquinas, a veces si pasamos malos ratos porque están muy caras las refacciones de los motores, si se descompone una transmisión sale entre 15 o 20 mil pesos, entonces hay que acudir a préstamos o empeñar algunas otras cosas", mencionó el operador de la embarcación.