Rescatan a jóvenes perdidos en el cerro de La Silla

Los tres adolescentes se dirigieron a Las Cascadas pero los sorprendió la noche y tuvieron que acampar, por lo que sus padres llamaron a Protección Civil, quienes lograron el rescate. 
Los jóvenes pasaron una fría noche en el cerro comiendo sólo galletas.
Los jóvenes pasaron una fría noche en el cerro comiendo sólo galletas. (Iram Oviedo)

Monterrey

Abrazados al dormir para mitigar el frío de la noche, comiendo sólo galletas y ya sin agua, fue como pasaron su "aventura" tres jóvenes que subieron la mañana del miércoles al cerro de La Silla y fueron rescatados 28 horas después, en el municipio de Guadalupe.

Se trata de Brandon Dagoberto Garza Lara, de 20 años de edad; su hermano Bryan Alejandro, de 18, y el vecino de ambos, Kevin de la Garza Díaz, de 17, habitantes de la colonia Ex Hacienda el Rosario, en Juárez, Nuevo León.

Ellos decidieron ir a conocer la zona de Las Cascadas en el cerro, por lo que Kevin se "apuntó" diciéndoles que él conocía el camino.

Se llevaron en sus mochilas lo necesario: teléfono celular, agua, comida y algunos implementos, por lo que a las ocho de la mañana ya iban subiendo el famoso cerro de La Silla.

No les importó el calor ni los peligros de la montaña, por lo que siguieron su camino.

Sin embargo, relata Dagoberto, les cayó la noche, y al querer bajar quedaron en medio de la nada: ya no supieron qué hacer.

Sin señal en el celular, ya sin comida, sin agua, sólo unas galletas, decidieron acampar.

Pero el frío los sorprendió, por lo que decidieron abrazarse como buenos hermanos, sabían que sus padres estaban preocupados. Se dio la voz de alerta a las autoridades.

Llegó la mañana del jueves y comenzó la búsqueda a pie sin éxito, aunque al filo de las 11, por un milagro, hubo señal en el celular de Dagoberto y era su papá: los ubicaron a señas y se pidió el apoyo del helicóptero de Protección Civil del Estado.

Fue como los bajaron sanos y salvos, con sed, hambre y una ansiedad de ver a su familia.

Así terminó una aventura más de gente que se pierde en los cerros de la zona metropolitana de Monterrey, por lo que la experiencia debe ser tomada en cuenta.