Represas en el "Santa", una propuesta en ciernes

El plan preservaría la biodiversidad del río; lo presentarán a CNA, a la Secretaría de Desarrollo Sustentable y al municipio de Monterrey.
Ayudaría a crear pequeños estanques, promoviendo la proliferación de especies, como las sardinas.
Ayudaría a crear pequeños estanques, promoviendo la proliferación de especies, como las sardinas. (Jorge López)

Monterrey

Como pocas veces en la historia reciente de la ciudad, el río Santa Catarina ofrece un paisaje distinto con verdes estanques, una amplia población de aves y agua cristalina que no ha dejado de correr.

Una propuesta para preservar sus ecosistemas es crear pequeñas represas que acumulen el agua, promuevan la formación de estanques de peces y den mayor cauce a la corriente del río.

Esta iniciativa la han planteado representantes de la Junta de Protección y Conservación del Barrio Antiguo, en voz del abogado Mariano Núñez González y del ingeniero civil Cayetano Galván Uchino, quienes buscarán llevarla a las instancias que tienen control directo sobre el manejo del río.

Es decir, a la Comisión Nacional del Agua en su delegación Cuenca del Río Bravo, a la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Estado así como al municipio de Monterrey.

Como ingeniero civil, Cayetano Galván Uchino, indica que la actual biodiversidad que presenta el Santa Catarina puede ser preservada y mantenida si se realizara un sistema de pequeñas represas a lo largo del cauce del río.

Con una altura no mayor a los 30 centímetros, se crearía un estancamiento de agua que fomentaría el desarrollo de peces, mismos que servirían de alimento para la variedad de aves que habitan en el río.

“Aprovechando que ya está amplio el cauce, las represas favorecerían que se amplíe el área húmeda del río dando mayores oportunidades a la proliferación de peces, por ejemplo las sardinas”, dijo el especialista.

FALTA PROTECCIÓN

MILENIO Monterrey publicó el 9 de febrero que la biodiversidad que actualmente ofrece el río Santa Catarina, con aves acuáticas, flora, reptiles y mamíferos que habitan en los siete municipios que recorre el cauce.

A partir de la publicación, Mariano Núñez González, abogado y miembro de la Junta de Protección y Conservación del Barrio Antiguo, se dio a la tarea de buscar mecanismos legales que ayudaran a preservar la biodiversidad del río.

Indicó que con los tratados que firmó México en la llamada Comisión de Bruselas se otorga a los ciudadanos el derecho a las aguas, además de otorgar protección a áreas como ríos, arroyos o humedales justo como los que tiene ahora el Santa Catarina.

“Tanto los ojos de agua, humedales, arroyos y ríos están debidamente protegidos por (la Organización) Naciones Unidas. Hay un tratado que México suscribió y que tiene por efecto detener el uso y el abuso de la vida de los ríos, por ejemplo”, explicó.

Además el río Santa Catarina cuenta con la protección estatal mediante la declaratoria de Área Natural Protegida “Parque Lineal”, en categoría de parque urbano.

Preservar la flora y fauna del río, mencionó Nuñez, serviría para mitigar los diversos problemas de contaminación ambiental en la metrópoli.

“Lo más importante es que lo acuático tiene relevancia, porque nos ayudará a controlar el problema de la alta contaminación que estamos viviendo”, agregó.

TOMAR MEDIDAS

Las represas podrían ser un buen comienzo a una serie de planes de manejo para la preservación del río Santa Catarina.

A estos mecanismos habría que agregar que cada edificio, hospital o cualquier construcción en los márgenes del río debería contar con su planta tratadora de agua, expusieron los activistas.

Una prueba básica para considerar las acciones directas para preservar el río es que el agua del cauce no huele mal.

“Tendremos que proponerlo directamente a Conagua, ya aceptando el plan pues tendría que integrarse Gobierno del Estado y el propio municipio. Hoy es el momento de hacerlo”, señala Galván Uchino.