Expondrán reliquia de San Juan Pablo II

Se trata de una gota de sangre del Santo Padre, colocada en un fragmento de su vestimenta. El próximo sábado 3 de enero partirá una procesión de la Carretera Torreón a Matamoros.
La reliquia es una gota de sangre de San Juan Pablo II, que fue colocada con mucho cuidado en un fragmento de su vestimenta y ubicada en un recipiente que la guarda para su exposición pública.
La reliquia es una gota de sangre de San Juan Pablo II, que fue colocada con mucho cuidado en un fragmento de su vestimenta y ubicada en un recipiente que la guarda para su exposición pública. (Manuel Guadarrama )

Torreón, Coahuila

Presentarán una reliquia de Primer Grado de San Juan Pablo II en Torreón. El próximo sábado 3 de enero de 2015 a las 10:00 horas, partirá una procesión de la carretera Torreón a Matamoros, a la altura del Manto de la Virgen, irá por la avenida Universidad hasta la altura del Santuario a San Juan Pablo II.

El sacerdote José Pablo Gallegos señaló que es un verdadero privilegio el poder contar ya con una reliquia de su Santidad Juan Pablo II.

Acompañarán a la Reliquia de Primer Grado, una de las tres que existen en tempos de América, ya en el templo en construcción, asistirán a una Misa a las 12:00 horas que ofrecerá el señor Obispo de Torreón, Don José Guadalupe Galván Galindo.

Después de la Acción de Gracias, la Reliquia del Santo Padre Juan Pablo II permanecerá expuesta en el templo hasta las 17:00 horas en que será trasladada al templo de la Inmaculada Concepción en el ejido La Joya, donde podrá ser visitada por los fieles hasta las 22:00 horas aproximadamente.

El sacerdote José Pablo Gallegos Becerra, párroco de la Inmaculada Concepción en el ejido La Joya, indicó que la reliquia permanecerá en esa iglesia, situada en la calzada la Joyita, esquina con calle Turquesa, hasta que quede terminado el santuario que se construye actualmente en las inmediaciones de la avenida Universidad en la colonia Sol de Oriente, situada en el mismo rumbo del oriente de la ciudad.

El religioso señaló que es un verdadero privilegio el poder contar ya con una reliquia de su Santidad Juan Pablo II que nunca se fue espiritualmente de México y que desde hace más de 30 años forma parte de la identidad católica de los mexicanos.

“Es una gran fiesta para todos nosotros, dijo Gallegos entre sonrisas, solo hay reliquias de primer grado de su Santidad, en Costa Rica y Argentina, somos el tercer país en América que cuenta con este tesoro de la fe y en nuestro país únicamente ciudades como Guadalajara, Jalisco y Monterrey, Nuevo León,  cuentan con reliquias del Santo Padre, pero sonde segundo grado, como un trozo de su túnica por ejemplo”.

Como autentificación de la reliquia, el Cardenal Shlawomyr Oder postulador de la causa de San Juan Pablo Segundo, testificó el 27 de abril de 2014, en El Vaticano: “doy fe de que extraje esta gota de la sangre de  San Juan Pablo II Papa y que coloqué en un recipiente de plata dorada de forma redonda bien cerrado atado con un cordón de  seda de color rojo y autorizado con el sello de la postulación y que entregué con la facultad de retenerlo en su poder y de exponerlo a la veneración pública de los fieles de acuerdo a las normas  del derecho canónico en fe de lo antedicho expedí estas letras testimoniales de la postulación firmadas y selladas por mí”.

Se dijo también que Santa Elena, madre del emperador romano Constantino el Grande en el siglo IV, fue la primera persona que exploró en Jerusalén y sus alrededores.

El sacerdote Gallegos mencionó que la reliquia es una gota de sangre de San Juan Pablo II, que fue colocada con mucho cuidado en un fragmento de su vestimenta y ubicada con gran cuidado en un recipiente que la guarda para su exposición pública.

Entre los sacerdotes que estuvieron presentes durante la presentación de las actividades del próximo sábado 3 de enero, estuvieron Ignacio Mendoza Wong, coordinador de comunicación social en el Obispado de Torreón y Rafael López, director del periódico Buena Nueva de la misma Diócesis, ellos subrayaron la importancia que tiene para la divulgación de la fe, la llegada de la reliquia de San Juan Pablo II.

Se dijo también que Santa Elena, madre del emperador romano Constantino el Grande en el siglo IV, fue la primera persona que exploró en Jerusalén y sus alrededores, los sitios sagrados de la vida y pasión de Jesucristo y la primera creyente que encontró y resguardó reliquias de la cristiandad.

La costumbre se divulgó en la Europa Medieval de los siglos X al XIV y llega a nuestros días con casos como el de San Juan Pablo II.