Rehabilitación, a punto; autoridad pide paciencia

Durante los trabajos de la primera etapa del plan de rescate, usuarios se quejan de la falta de señalización y de la dificultad para entrar al bosque.

México

Después de seis meses de obras y una inversión de 80 millones de pesos solo en la etapa de movilidad, a finales de agosto concluye la primera etapa de rehabilitación de la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec.

La falta de señalización y los problemas de acceso derivados de las obras han ocasionado molestia entre los visitantes, aunque reconocen que los cambios en la imagen e infraestructura son necesarios y vale la pena esperar a que terminen los trabajos.

En la última semana de agosto culminará la etapa inicial de las cuatro que conforman el plan maestro de rehabilitación anunciado por el Gobierno del Distrito Federal (GDF).

Para los corredores y visitantes del bosque, las obras implican molestias, principalmente en el acceso. En un recorrido que realizó MILENIO, la queja que prevalece es la falta de señalamientos en avenida Constituyentes y dentro del circuito.

“Lo único que no me gustó es que no hay señalizaciones de lo que están haciendo; es para mejorar y eso esta padrisímo, pero sí les hace falta más información, que los policías sepan orientar bien, porque no saben nada”, señaló Víctor Pérez, quien dijo haber recorrido más de un kilómetro para llegar al Museo de Historia Natural.

Los corredores coinciden en las dificultades para entrar al bosque, pero reconocen que la imagen ha mejorado. “Estoy encantada porque ya tengo 20 años corriendo en el bosque todos los días y ver que están poniendo plantitas nuevas y arreglando el piso da mucho gusto, aunque ahora es muy difícil el acceso”, señaló Angélica Salas.

Con una inversión total de 550 millones de pesos, 50 por ciento aportado por el GDF y el resto por el Fideicomiso PRO Bosque de Chapultepec, se rehabilitarán cuatro ejes: movilidad, agua, comercios y servicios, y áreas verdes y recreativas.

La titular de la Secretaría de Medio Ambiente del Distrito Federal (Sedema), Tanya Müller, señaló que las molestias terminarán a finales de este mes, cuando quede concluido el eje de movilidad, el cual consiste en el rediseño de la vialidad interna, que corresponde al circuito por el que los usuarios llegan a los museos de Historia Natural, del Agua y el Papalote, así como al parque de diversiones la Feria.

En esta primera etapa, que inició la última semana de febrero pasado y concluirá a finales de agosto, se invirtieron 80 millones de pesos.

Las mejoras a las vialidades consisten en el cambio de 39 mil 500 metros cuadrados de la carpeta asfáltica, una trotapista de 7 mil 500 metros cuadrados equipada con materiales adecuados para los corredores, como es el tezontle, además de 14 mil metros cuadrados de “calles plaza”, que significan siete corredores peatonales.

A lo anterior se suma la recuperación de 15 mil metros cuadrados de área verde, 16 mil 500 metros de banqueta y la plantación de 481 árboles. El nuevo circuito vial consta de dos carriles para automóviles, una ciclovía de 3.5 kilómetros y un carril de trasporte lúdico (tren).

Asimismo, la Sedema contempla un transporte interno que sea el único que circule por la zona, a fin de evitar problemas de congestionamiento vial, pero aún no se concreta.

La funcionaria resaltó que las molestias para los visitantes, que tienen que caminar más de un kilómetro desde avenida Constituyentes y calles aledañas para llegar a los museos, la Feria o áreas verdes, es parte de lo que implica una obra de estas dimensiones, pero enfatizó que en todo momento se priorizó no cerrar los accesos y menos cancelar las actividades recreativas.

“Toda obra implica ciertos inconvenientes para los usuarios; aquí la parte importante es que la entrada se mantiene al Bosque de Chapultepec, al Museo de Historia Natural, la Feria, El Papalote y la pista de atletismo El Sope. Sin duda alguna estamos en obra, la buena noticia es que estamos por concluir en más menos cinco semanas”, expresó.

Se prevé que el plan maestro concluya en 2017; no obstante, Müller aseguró que al terminar el eje de Movilidad las etapas subsecuentes serán más amables y no representarán molestias. “Esta obra está pensada en el usuario, en quienes nos visitan”, enfatizó.

Respecto al comercio informal, que se quejó por las bajas ventas, la funcionaria señaló que hasta el momento no se tiene contemplado algún plan de ayuda. Explicó que, pensando también en los vendedores, se decidió no cerrar la entrada al bosque, pues tiene la misma afluencia con o sin obras.

Añadió que para este sector también se tiene un plan integral de ordenamiento y que se respetará a los 70 comercios que trabajan todos los días y a los 30 que laboran en verano y días feriados.

“Hemos trabajado muy bien con el comercio en el sentido de que se vaya ordenando y de que la imagen pueda cambiar, por un servicio y experiencia agradables para los visitantes”, señaló.

La siguiente etapa a mejorar es la del agua, que contempla la rehabilitación de fuentes y 10 hectáreas de lagos que se encuentran en la sección. Esta fase comenzará en septiembre y se proyecta que se ejecute en 12 o 18 meses.

En cuanto al tema de las concesiones dentro del bosque, Müller aclaró que continúan pese a los rumores de que se retirará el permiso de operación al restaurante Meridiem. “Ahorita las concesiones que tenemos en la segunda sección están en regla, se mantienen, justamente son parte del plan maestro”, reiteró.

En tanto, Laura Janka, directora del Bosque de Chapultepec, detalló que en el proceso reconstructivo de esta zona se recicló material y que las banquetas fueron reconstruidas y ampliadas con el material triturado que se levantó de la carpeta asfáltica.

Precisó que se instalaron 205 luminarias solares con tecnología LED para dar más seguridad a los 4.5 millones de visitantes anuales y que en el eje de movilidad se construyeron 10 estaciones de transporte interno y seis bahías de ascenso y descenso.

Agregó que se habilitaron 14 estacionamientos con capacidad para 2 mil 350 vehículos y, con ello, los llamados franeleros dejarán de operar, ya que no se permitirá que los autos aparquen en el circuito.

Pese al anuncio de que las obras concluirán la última semana de agosto, los usuarios se muestran escépticos. “Esperemos que sea algo bueno, que el sacrificio de caminar tanto cada que vienes  sea para que esto mejore, que cumplan la fecha de entrega”, dijo Fernando Hernández.



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