Regresan miles de peregrinos cargados de fe

La Policía Federal reportó un accidente que dejó como saldo tres personas lesionadas
Este 12 de diciembre, cientos de peregrinos circularon en diversas carreteras de la entidad para venerar a la Virgen de Guadalupe.
Este 12 de diciembre, cientos de peregrinos circularon en diversas carreteras de la entidad para venerar a la Virgen de Guadalupe. (Foto: Javier Conde)

Tlaxcala

La fe desbordó pasiones ante la Virgen de Guadalupe. Esos caminos de la fe, movieron el sentimiento frágil en el lugar más recóndito del corazón de miles de peregrinos que circularon por las carreteras de la entidad, pese a que el intenso frío que no dejó de fustigarlos, de asediarlos, de acosarlos desde el principio hasta el fin de su travesía.

Este 12 de diciembre fue un río que recorrió pasiones en Tlaxcala y en todo México, porque simplemente los peregrinos hicieron una fiesta multicolor en fervor a la que Juan Pablo II nombrara la emperatriz de América. Y en toda la noche en los templos, los devotos no dejaron de rezar, de ratificar su fe, de entonar las famosas "mañanitas".

Y aquellos "reyes del camino" viajaron con todos los riesgos montados en su bicicleta, otros en trotando uno, dos o hasta cinco kilómetros -hasta donde alcanzara el oxigeno-, pero jamás perdieron la devoción para llegar hasta el altar de la Virgen Morena. Siempre fieles.

Las torretas, los camiones, las camionetas, las antorchas, las flores, los adornos florales, los cánticos, el cansancio, la perseverancia, los bicicletas, el llanto, la emoción, las desventuras, las vivencias, los retos, la fiesta, los sinsabores, la alegría, las niñas vestidas con sus atuendos indígenas y los niños de "Juan Diego" marcaron este 12 de diciembre.

Fue notorio observar que en municipios como Tlaxcala, Chiautempan, Apizaco, Huamantla y por supuesto que en el resto de los demás, unas frágiles piernas, unos frágiles pies producto del cansancio llegaban después haber estado en el cerro del Tepeyac a cargarse de fe.

Esos rostros agrietados -por la masa de aire polar- y que fueron la expresión de la fatiga, alcanzaban a mirar que su poblado estaba cercano, que su iglesia estaba próxima y con ello terminar cumplir su manda, que el máximo tributo de un feligrés.

Comenzaron su viaje de regreso de la capital del país, a diversas horas del sábado y del domingo; en las improvisadas casas rodantes, los devotos no dejaron de subir y bajar, de trazar su estrategia para que todo saliera viento en popa.

De acuerdo con el reporte de la Policía Federal (PF), el único accidente que se registró fue el de tres peregrinos del estado de Puebla que fueron impactados por un propio compañero suyo quien por falta de pericia los atropelló sobre la carretera Calpulalpan-Huamantla.

En este sentido, Jose Antonio Ramírez Hernández, comisariado de la Policía Federal (PF), indicó que por fortuna dichas personas no sufrieron lesiones graves, empero, el conductor fue puesto a disposición del Ministerio Público.