CRÓNICA | POR REDACCIÓN

“Reencontrarme con mi familia, lo mejor que me ha pasado”

Jorge Manzur Nieto recreó los hechos sufridos en carne propia durante el atentado yaihidista ocurrido apenas el día de ayer en un museo de la ciudad tunecina.

Tampico

Estamos consternados pero contentos de haber salido de una tragedia" contesta Jorge Manzur a Samuel Cuervo vía telefónica desde un barco, camino a Barcelona.

Han pasado casi 24 horas desde que ocurrió el atentado al Parlamento de Túnez que incluyó al grupo de turistas atacado, entre los que se encontraba el político tampiqueño, su esposa, sus hijos y otra familia amiga.

"Estamos bien, mi familia, mi amigo Javier y su esposa y sus dos hijos. Te voy a platicar un poco, lógicamente con lo que logro recordar, fueron momentos tan difícil es que llegan a bloquearte un poco" dice Manzur durante la emisión de Milenio Televisión, ayer por la mañana.

La pantalla muestra al conductor y la foto del ex candidato a diputado, pero la voz muestra el recorrido que llevó al relator, primero a la tienda de souvernirs junto a su hijo, luego solo, al baño, todo en la parte baja del edificio del Museo del Bardo.

"Yo sí reconocí los disparos, la tienda ya estaba completamente vacía, salgo a buscar a mi hijo, y no lo veo, fue cuestión de segundos. En el momento que salgo a buscar a mi hijo me asomo hacia la parte de afuera del museo y veo unos guerrilleros, y trato de buscar a mi hijo y no lo veo, subo una escalera lateral y grito Jorge, luego a mi familia, les grito a cada uno en la escalera lateral".

Las palabras de Manzur Nieto regresan al escucha por las mismas escaleras laterales hasta la parte frontal del inmueble, hasta la puerta, y hasta el muro que recibió los tiros.

"Me los tope frente de mi, me dispararon a quemarropa, todas las balas pegaron en el muro, y yo me regreso para volver a bajar, salgo pero ya había muchos cuerpos tirados, buscando a mi hijo porque él estaba conmigo, sabía que mi otra parte de mi familia estaba resguardada dentro del museo".

Explica que frente al museo, en un edificio que alberga un cuartel militar me hacían señas para que se agachara y corriera en zigzag, "los veía, pero seguía buscando a mi hijo, me seguían hablando, y luego solo corrí hacia ellos, hice lo que me pidieron".

"Les decía que era un turista, pero era poco lo que nos podíamos entender, me revisaron y me dejaron entrar, nadie hablaba español, les hable un poco en inglés pero tampoco, solo hablaban francés. Me quise regresar a recuperar a mi familia pero me agarraron, inmediatamente empecé a márcale a mi familia, después de dos o tres llamadas contestó mi hijo. Ya estaban los 7 juntos"

Una historia contada en 15 minutos pero en realidad "habían pasado seis y siete minutos, no más de eso".

Ante Joaquín López-Dóriga en su emisión de Radiofórmula, su voz entre cortada contó el reencuentro con su familia.

"No te lo puedo describir, para mi... fue reencontrarme con mi familia... bien, todo bien... es lo mejor que puso haber pasado en mi vida, volver a ver a mi hijo, a mi hija, mi esposa, no lo cambio por nada del mundo...".

Pausa unos segundos e insiste "y estamos bien, no hubo cena, no nos dio hambre, queríamos estar juntos, platicamos con la gente que nos vino a visitar, hablamos con nuestros familiares en México. Un feliz final para todos nosotros, pero tristes por las familias que perdieron a alguien ahí".