Redensificación no cancela la expansión controlada: Imeplan

Dos instrumentos de planeación ya están listos para someterlos a la consideración de los presidentes municipales y el gobernador (1 de 2).
Ricardo Gutiérrez Padilla, titular del Instituto Metropolitano de Planeación.
Ricardo Gutiérrez Padilla, titular del Instituto Metropolitano de Planeación. (Nacho Reyes)

Ricardo Gutiérrez Padilla platicó con MILENIO JALISCO sobre los documentos para comenzar a abordar el ordenamiento territorial y otras temáticas de urgencia para la ciudad. Espera que la junta de coordinación los apruebe.

Platicamos con Ricardo, recién nombrado director del Imeplan en octubre pasado y dijimos que volveríamos a hacerlo llegado el plazo del plan metropolitano que prometió tanto el alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro, y como tú. ¿Cómo va?

Vamos muy bien, vamos a tiempo, estamos prácticamente listos; de hecho, tenemos los documentos ya preparados para su formal aprobación. Me explico: son dos instrumentos de planeación los que tenemos que presentar como propuesta a la consideración de la junta de coordinación metropolitana, que son los nueve alcaldes de la zona metropolitana y el señor gobernador. El Imeplan propone, la junta dispone. Los planes son el de ordenamiento territorial metropolitano, que está destinado a utilizar criterios para determinar la zonificación primaria, esto es, qué se puede hacer, dónde se puede hacer, cuándo, cómo se puede hacer en materia de desarrollo urbano. El otro instrumento es el programa de desarrollo metropolitano, que es el documento de gran visión, que tiene una lógica de construcción participativa y que tiene un diseño secuencial, por etapas a partir de diversos foros. Los dos documentos están listos, tal como fueron propuestos y como fue aprobada la estrategia de construcción con la junta de coordinación metropolitana. Estamos en espera de la convocatoria a la nueva sesión, que se está posponiendo un poco por el desafortunado accidente que sufrió el señor gobernador.

Hubo además, hace un par de semanas, una reunión muy importante donde hiciste una primera presentación de estos instrumentos a más de cien funcionarios de los nueve municipios, funcionarios que tienen que ver con el desarrollo urbano de cada municipio. ¿Qué te dijeron? ¿Cómo los viste?

Bien, de hecho hay un gran consenso sobre la utilidad del instrumento, la conveniencia de acordar su puesta en operación, sobre los criterios utilizados para tratar de ordenar el desarrollo de la ciudad. Hay referentes que se enfocan a administrar el modelo de dispersión, el modelo de extensión urbana descontrolada que sufrió y que siguió la ciudad de Guadalajara como metrópoli durante varios decenios y, junto con ello, el estímulo al crecimiento hacia adentro y hacia arriba. Un crecimiento más intenso con vínculo a los corredores masivos de transporte, lo que se conoce como desarrollo orientado al transporte sustentable. Entonces tenemos un modelo que le proponen nuevas reglas de gestión a los desarrollos en la fase expansiva y además genera aliento y estímulo para el modelo intensivo de crecimiento hacia adentro aprovechando vacíos intraurbanos, lotes baldíos, áreas depauperadas o que necesiten una regeneración integral para volverse estratégicas en el modelo policéntrico de la ciudad.

A algunos les pareció una muy mala noticia, sobre todo a los desarrolladores inmobiliarios, que dicen "por qué no pensar en un modelo de expansión ordenado, no limitarnos".

De hecho, son los dos, no es una disyuntiva de uno sí y el otro no ni se anula el uno con el otro. En realidad, lo que estamos proponiendo es el uso de tres criterios fundamentales para el modelo de expansión, para el crecimiento horizontal. Uno, la necesidad de contar con infraestructura y equipamiento suficientes antes de iniciar las edificaciones, es decir, se hace un diseño por etapas, se solicita la factibilidad, se otorga, se desarrolla la infraestructura y hasta que la infraestructura esté en un estado de calidad suficiente, aceptable, entonces se pasa a la etapa de las edificaciones.

Para que no pase lo que ha pasado ahora que se hacen casas donde no hay eso y los que lo compran con un montón de esfuerzo terminan abandonándolas.

Sí porque no hay equipamiento, no hay escuelas, no hay mercados, no hay rutas de transporte, no hay ni siquiera formas de acceder a los desarrollos; el ancho de calle no permite entrar, entonces generamos un problema enorme. En teoría resolvemos necesidades de vivienda, pero en realidad generamos pasivos contingentes, problemas y costos impresionantes para el desarrollo de la ciudad para muchísimos años. Entonces, el primer criterio que se propone es infraestructura, el segundo la dictaminación de la aptitud del suelo para el desarrollo urbano. No porque esté incluido en un polígono de reserva urbana significa que cada uno de esos polígonos o predios son aptos. Me explico: imagínense ustedes las zonas de fractura de Nextipac, si alguien considera que ahí se pueden edificar viviendas, por ejemplo, si no hay una dictaminación específica de aptitud de ese suelo para el destino, entonces podríamos incurrir en graves riesgos. Y el tercer criterio que se propone es un redireccionamiento del crecimiento, que significa utilizar lo que llamamos zonas de crecimiento ordenado, o sea, proponer radios de expansión en los que se garanticen tres cosas: que tengamos cercanía, que tengamos compacidad y que tengamos la conectividad necesaria para crear comunidades y que en estos enclaves tengamos la posibilidad de crear nuevas maneras de convivir, no solo ciudades dormitorio sino comunidades sustentables. Estos radios estarían sujetos a que hasta alcanzar un 70 por ciento de uso en la intensidad estarían determinando que nadie pase a un segundo radio sino llegamos al 70 por ciento de uso del primero y no pasaríamos al tercero si no llegamos al 70 por ciento de uso del segundo y así sucesivamente. En teoría, es muy fácil, en realidad lo que ha estado ocurriendo es que el mercado inmobiliario ha encontrado terrenos muy baratos, pero muy lejos de la infraestructura y entonces resulta que el crecimiento empieza a 12, 15 o 18 kilómetros de distancia y luego se viene recorriendo para acá, hacia los centros de población. Entonces lo que estamos planteando es que la ciudad es un sistema de centralidades, cada centralidad tiene características económicas, políticas, sociales, de comercio, de generación de empleo, de vida cultural, educativa y demás que les convierte en un polo local de atracción y a partir de esas centralidades se diseñan los radios de crecimiento.

La presentación de esos dos instrumentos ¿crees que ponga igual de nerviosos a los alcaldes que cuando les presentaste el modelo, por ejemplo, de la agencia de seguridad, del fondo metropolitano?

No, yo creo que los alcaldes están muy abiertos, muy receptivos. Estamos trabajando con sus equipos técnicos, todos los responsables de ordenamiento territorial, autoridades de espacio público, obras públicas, movilidad y medio ambiente, estamos trabajando integralmente.