Recursos federales atrasan obra pública

Los procedimientos que deben seguirse y la dependencia de los municipios hacia los fondos de origen federal, contribuyen a retardar casi medio año el arranque del programa de infraestructura en la ...
La obra pública se ha convertido en el talón de Aquiles de los municipios, ya que depende mucho de los recursos federales.
La obra pública se ha convertido en el talón de Aquiles de los municipios, ya que depende mucho de los recursos federales. (JOSÉ LUIS TAPIA)

Tampico

La obra pública se ha convertido en el talón de Aquiles de los municipios. Obedece a la tardía aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), los múltiples procedimientos que deben seguirse para ejecutar una obra pública y la dependencia de los gobiernos locales hacia los recursos federales, lo que ha causado un retraso de casi medio año en el arranque del programa de infraestructura pública 2014 en Tampico, Madero y Altamira.Y es que en estos municipios la asignación de obra pública apenas comenzó este mes y, en el caso de las otorgadas mediante licitación, la demora se extenderá otros 45 días.Entre las obras que no han logrado recursos para ponerse en marcha se encuentran la rehabilitación de banquetas en la zona centro de Tampico, la limpieza de la laguna Nuevo Amanecer en Madero y la rehabilitación de caminos ejidales en Altamira.En ciudades como Nuevo Laredo el panorama pinta diferente.

Desde enero abrió  20 convocatorias de obra pública, esto es posible gracias a que sus ingresos propios son cercanos a los 900 millones de pesos, en tanto que los municipios del sur no superan los 60 millones de pesos, lo que se convierte en otra limitante.“Los municipios, hay que ser francos, viven de las participaciones federales que se aprueban en diciembre y ahí andan haciendo proyecciones. Dicen, de acuerdo a lo del año pasado me van a  llegar 100 millones para hacer inversión, pero resulta que les vienen llegando 50 ó 60, aunque en el presupuesto esté aprobado 100 millones y diga eso en el papel, si llegan 60 en apariencia hay un subejercicio, pero la realidad es que no llega el dinero”, sostuvo el presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Tamaulipas, José Luis Torres Cabel.En entrevista con MILENIO, el presidente del colegio indicó las consecuencias de los plazos establecidos por el Congreso de la Unión para aprobar las partidas presupuestales que bajarán a los estados y sus municipios, van más allá y afectan directamente la calidad de las obras. Dijo que la autorización del PEF se realiza a las carreras y es lo que detiene el proceso de inversión y lo mantiene rezagado, por lo que sugirió adelantarlo, lo que permitiría a los ayuntamientos empezar con sus proyectos de obra a partir de la segunda mitad de año y someterlos a la aprobación de cabildo y del Congreso local los primeros días de enero y no hasta mediados de marzo como se estila.“Si el mismo gobierno tuviera las aprobaciones del presupuesto desde octubre daría margen a noviembre y diciembre empezar a trabajar todos los estados y secretarías como la de comunicaciones y transportes, tendrían margen de hacer los programas y empezar a mover los proyectos ejecutivos para empezar a licitar en enero o febrero. Sin embargo, al estarse aprobando el presupuesto de egresos en los  últimos días de diciembre y todo el mundo yéndose de vacaciones, en enero apenas empiezan a hacer la distribución”, expuso.

Torres Cavel señaló que además los recursos no llegan directamente a los municipios, dependiendo de la partida son enviados al gobierno del estado o a los diferentes cajones presupuestales que manejan las secretarías de estado, tales como el programa de Fortalecimiento Municipal (Fortamun), que aporta recursos de manera mensual a las localidades del país. “Hasta la fecha éste es un mal de todo la vida, no ha habido año que no suceda y tiene que ver mucho con que el presupuesto de egresos se autoriza en diciembre, por más que se quieran adelantar ahí se quedan los papeles y empiezan a trabajar en enero”, señaló.Torres Cabel refirió que los procedimientos son razonables y están enmarcados en la ley, pero lo que se requiere ajustar es el periodo de aprobación del PEF, ya que actualmente “uno pone y el procedimiento dispone”.“Yo no le echaría la culpa a la burocracia, más bien es reglamento, es orden, de acuerdo con la Constitución tendría que ser paso por paso, pero si estamos esperando a fines de diciembre, difícilmente pueden sacar oportunamente las obras”, señaló.Dijo que en el caso de proyectos de infraestructura de gran magnitud que demoren hasta un año, los municipios se ven obligados a tramitar un refrendo para que el recurso no se pierda, ya que puede caer en subejercicios por el reducido tiempo de ejecución, lo que a su vez propicia mala calidad de los trabajos. El presidente del colegio de ingenieros indicó que es común que se presione al constructor, lo que impide que lleve a cabo pruebas de calidad tales como la compactación y las muestras de calidad del concreto en las pavimentaciones, siendo éstas las obras más comunes a nivel municipal.“Hay compañías que cumplen cabalmente con todo y hay otras que con la desesperación y las carreras hay algún deterioro en la calidad”, afirmó. En su caso el consejero de la Federación del Colegio de Ingenieros Civiles de la República Mexicana, Álfonso Celestino Uresti, consideró que el procedimiento para la asignación de los recursos limita el crecimiento de las ciudades porque la obra pública es un detonante de la economía.

“La obra pública da empleos, beneficia al comercio y si no hay obra pública, si los administradores de lo público no hacen su trabajo…hay obras que debieron hacerse hace mucho, por ejemplo Tampico que es la capital de las huastecas, vemos por todos lados hacen carretas y vialidades interesantes pero aquí está olvidado”, afirmó.Por lo anterior, pidió a las autoridades “que se apliquen” en la gestión de recursos para concretar proyectos en las localidades del sur de Tamaulipas.Asimismo recordó que para asignar recursos a una obra los gobiernos locales deben contar con proyectos ejecutivos terminados con suficiente tiempo que les permita gestionar recursos lo más rápido posible.El también presidente de la Asociación Regional de Comerciantes e Industriales Mexicanos (Arcim), coincidió con Torres Cabel en que los procedimientos no pueden deponerse, ya que se requiere una rigurosa supervisión el recursos, pero observó que deben ser más flexibles y los trámites más eficientes. También exhortó a los municipios a mejorar la recaudación y se mostró en contra de que los recursos de la ciudad sean majeados por el estado, como se propuso en el Congreso local.