Recubrían las calles, pero le restaban propiedades al asfalto

Las unidades están en desuso porque no cumplen con lo establecido en la Ley de Pavimentos de Nuevo León, asegura Marcelo Segovia.
Monterrey enfrenta una dura crisis por los hundimientos en sus vialidades.
Monterrey enfrenta una dura crisis por los hundimientos en sus vialidades. (Leonel Rocha)

Monterrey

Gobierno del Estado y los municipios metropolitanos pretendieron en el pasado reciente solucionar problemas de momento en el combate a los baches, pero con el paso del tiempo los hicieron más grandes.

Desde la administración estatal de Natividad González Parás como gobernador y Felipe de Jesús Cantú como alcalde de Monterrey se adquirieron los mecanismos de recarpeteo conocidos como Dragones, que aunque solucionaba rápido y de manera económica el problema de los baches, al largo plazo generaba muchos más, debido a que esa tecnología quita propiedades al material que compone el asfalto, y en el mediano plazo provoca que se despegue y de nuevo los pozos en las calles y avenidas afloren.

Marcelo Segovia Páez, secretario de Servicios Públicos de Monterrey, comentó que la causa por la que el Dragón ya no debe de operar, al menos en la entidad, según el funcionario, es porque no cumple con las disposiciones que marca la Ley de Pavimentos de Nuevo León, ya que tiene un sistema de fuego directo a la carpeta y eso genera que queme demasiado a la carpeta, lo que genera que queme el asfalto y pierda sus propiedades.

El uso de este sistema, a lo largo de 13 años, al menos en Monterrey provocó que se generara la histórica crisis de baches que sufrieron los automovilistas durante la administración anterior y que en la actual se combate, pero con otro esquema distinto.

“Recordemos que el llamado Dragón, que es la maquinaria que el municipio de Monterrey, en específico, la Secretaría de Servicios Públicos cuenta con un Dragón, este mecanismo de trabajo, esta tecnología para la actual Ley de Estatal de Pavimentos ya es obsoleta porque tiene un sistema de fuego directo hacia la carpeta, la cual en estudios recientes se ha visto que hace que pierda las propiedades del asfalto.

“Por lo cual le da menos rigidez, le da menos durabilidad y es por eso que lo ponen ya fuera de la Ley de Pavimentos; para ponerlo en perspectiva, en ningún estado de nuestro país vecino, Estados Unidos, se permite el uso del Dragón, entonces es en gran parte el problema que tenemos en esta ciudad, de carpeta dañada o vencida o los baches, es porque los trabajos (de reparación) se hicieron con esta maquinaria”, declaró.

Para Segovia Páez, es un hecho que esta tecnología no era la más indicada, ya que aunque cumplía con tirar la carpeta, la durabilidad no era la adecuada.

Aunque parecía que el Dragón generaba ahorros en recarpeteo, ya que la eliminación de baches era mediante una combinación de carpeta vieja instalada, con asfalto nuevo, en realidad generaba más gasto, ya que en la mayoría de los casos, en menos de un año surgían de nuevo los baches.