Reconocen a benefactores sociales con presea Irene Robledo

El galardón se entrega a quiénes han brindado y realizado acciones que fomentan el desarrollo social como un eje de la vida 

Guadalajara

A fin de reconocer a quiénes han brindado y realizado acciones que fomentan el desarrollo social como un eje de la vida y que además lo hacen desinteresadamente, el día de hoy la Universidad de Guadalajara a través de la unidad de Servicio Social, realizó la ceremonia de la décimo entrega de la presea al servicio social Irene Robledo García “Por una humanidad más humana”. 

La figura del galardón prepondera las acciones que la única mujer cuyos restos reposan en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, la doctora Irene Robledo, realizó durante 64 años de su vida. 

En esta edición, fue reconocido en la categoría Prestación al Servicio Social, Daniel Abel Madrigal Estrada, egresado de la licenciatura en medicina, por su aportación social en la comunidad del Barro, ubicada en Vila Corona, donde implementó un programa de prevención según las edades. Para los adultos mayores promovió actividades recreativas y de salud; para los adultos, programas nutricionales; para los jóvenes, programas de prevención en adicciones, y para los niños, realizaron actividades para prevenir enfermedades respiratorias. 

En la categoría de Trabajo Voluntario, se premió a Blanca Isela Elizabeth Orozco, esposa del ex fiscal, Luis Carlos Nájera, por su voluntariado de la Secretaría de Seguridad Pública, Prevención y Reinserción Social a través de cursos de superación y programas permanentes en Desarrollo Humano y Valores. 

Por Proyecto Social se enalteció la labor de la Fundación PAS (Personas con Abuso Sexual), que desde hace 5 años, realiza cursos y talleres de capacitación, prevención e información sobre el tema dirigidos a empresas, escuelas, colegios y otras organizaciones. 

Asimismo, la licenciatura de Gerontología del Centro Universitario de Tonalá, fue reconocida por su trabajo social que realiza con el proyecto: Aprender para Cuidar, con el cual se capacita a mujeres cuidadoras de los adultos mayores. 

Y, por su trayectoria de 19 años en la administración del Servicio Social y, 29 años como académico de la UdeG, se reconoció especialmente a Alfredo Don Olivera. 

“Sin lugar a dudas el que el servicio social esté consagrado en nuestras propia constitución y, el hecho de que la institución pública lo tenga como uno de sus mejores factores es de pieza angular, no podemos concebir a ningún universitario si no está comprometido con su entorno”, aseveró el rector de la máxima casa de estudios, Tonatiuh Bravo Padilla.