Reciben el alta cuatro; 4 bebés siguen graves

La Sedeso supervisa la sustitución de cristales en casas afectadas por explosión; suman 91.
El gobierno capitalino indicó que la remoción de escombros está por terminar.
El gobierno capitalino indicó que la remoción de escombros está por terminar. (Jorge Carballo)

México

El Gobierno del Distrito Federal (GDF) informó que ayer se dio el alta a cuatro heridos por la explosión en Cuajimalpa, por lo que el número de hospitalizados disminuyó a 26, de los cuales cuatro recién nacidos están graves.

Mediante un comunicado detalló que se trata de 17 adultos y nueve bebés; por género, son 13 hombres y 13 mujeres, 11 se reportan como graves y 15 estables.

“Los internados continuaron en los Hospitales Dr. Enrique Cabrera, Balbuena, Xoco, Dr. Rubén Leñero, Pediátrico de Legaria, Cruz Roja de Polanco, Ángeles Mocel, de Gineco-Obstetricia 4 y 42 del IMSS, ABC Santa Fe, Instituto Nacional de Rehabilitación y General de México”, indicó.

La remoción de escombros en el Hospital Materno Infantil está por terminar, luego de que fue necesario demoler 90 por ciento de la construcción, de acuerdo con el gobierno de la ciudad.

En el tercer día de labores, la secretaria de Desarrollo Social capitalina, Rosa Icela Rodríguez, supervisó los trabajos de sustitución de cristales en las casas que resultaron afectadas por la explosión, que hasta ayer sumaban 91.

Explicó que se levantó un censo de la población perjudicada para atender a la brevedad sus necesidades. La mayoría de los daños que atendió la Sedeso fueron por marcos de ventanas y vidrios rotos. A la fecha ya se sustituyeron 100 cristales.

La funcionaria visitó las viviendas situadas en las calles 16 de Septiembre, Zaragoza, Arteaga y Salazar, La Joyita, Cedros y Cerrada de 16 de Septiembre en compañía de los brigadistas para corroborar que la totalidad de los habitantes reciba atención, la cual se prevé concluya mañana.

A su vez, la Secretaría de Salud local continúa en la zona brindando servicio médico con el apoyo de diversas unidades móviles que atienden de forma directa a la ciudadanía.

Un Medibús estará situado a las afueras del Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, mientras que otro y una ambulancia se encuentran en el estacionamiento del mercado, ubicado a un costado.

Asimismo, con el propósito de fortalecer la atención de urgencias médicas, principalmente las obstétricas, está a disposición una ambulancia en el Centro de Salud TIII de Cuajimalpa, localizado en la calle Juárez esquina con cerrada de Juárez, colonia Cuajimalpa, a una cuadra de las oficinas de la delegación.

Para no desproteger a la población que contaba con el servicio del hospital dañado, los 11 centros de salud de la demarcación  tienen la instrucción de trabajar a su máxima capacidad.

La dependencia de Salud se coordina institucionalmente con las autoridades de la Clínica del Issste, localizada a un lado del Centro de Salud de Cuajimalpa, y con la Clínica 42 del IMSS de la misma delegación, para canalizar ahí a las mujeres en trabajo de parto, así como a otros pacientes que requieran de atención inmediata.

CHOFER DE PIPA, A DISPOSICIÓN DE JUEZ

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) dio a conocer que Carlos Chávez, chofer de la pipa de gas que originó la explosión en el Hospital Materno Infantil Cuajimalpa, fue puesto a disposición de un juez por homicidio y lesiones culposas.

Ayer se realizó la audiencia de control de legalidad en una sala de oralidad del Tribunal Superior de Justicia; el abogado del imputado solicitó al juzgador tomar en cuenta la necesidad de que su representado esté presente y exponga lo que a su parecer convenga.

Al respecto, el juez se abstuvo de decretar la legal detención, pues consideró indispensable la presencia del acusado, por lo que difirió la audiencia. En tanto, el Ministerio Público solicitó calificar de legal la detención de Chávez, quien continúa hospitalizado, debido a las lesiones que sufrió por la explosión.

Por las pruebas existentes se prevé que el juez de control decrete en breve la legal detención y, en consecuencia, se le vincule a proceso una vez cumplido el plazo constitucional de 72 horas.

Sobre los ayudantes del chofer, Julio César Martínez y Salvador Alatorre, el MP decretó su libertad por falta de elementos que demuestren su responsabilidad. (Marco Campillo/México)