Realizan festival para reconocer al pulque

Reinaban el pulque natural, los curados de nuez, cacahuate, piña, tuna, fresa, guayaba, nescafé, coco, pistache, avena y piñón.
Ya nadie le llama Octli, su nombre en náhuatl.
Ya nadie le llama Octli, su nombre en náhuatl. (Héctor Mora)

México

Ocampo sabe a pulque. Enclavada en medio de mezquites, pastizales y un suelo sediento de agua, la comunidad de Ocampo, una de las diez localidades de Atotonilco de Tula, reunió a una veintena de tlachiqueros de la región y el estado. Todos ofertaban la “bebida de los dioses” prehispánicos.

Reinaba el pulque natural, los curados de nuez, cacahuate, piña, tuna, fresa, guayaba, nescafé, coco, pistache, avena, piñón, apio y frutas. Había barricas llenas del fresco néctar del maguey.

Ya nadie le llama Octli, su nombre en náhuatl, de la conquista española heredó su popular nombre: pulque. Bebida ácida, viscosa, blanca, fresca, nutritiva y embriagante.

Las bajas temperaturas no impidieron la visita de los paseantes a Ocampo, ubicada a diez minutos de la cabecera municipal y a una hora de Pachuca.

“Es el whisky de los dioses hidalguenses”, dice Valente Miguel Cerón, tlachiquero del municipio de Tula. Su puesto recibe a los visitantes del séptimo Festival del Pulque Ocampo 2013.

La música de tambor y el incienso invadió el Festival. Moisés López Rodríguez, encabezó el ritual en honor a Mayahuel, diosa prehispánica del maguey.

“Es un ritual de respeto a la naturaleza”, dijo después de venerar al viento, el amor, los muertos, el agua, la tierra y el cielo en una ofrenda en forma de olla adornada con pencas y magueyes que simulaba contener pulque.

Los ranchos Perro Negro, La Peña, Pixcuay, Reina Xóchitl, Coayuca, Don Cayetano, El maguey solo, Rincón Campestre, Getsemaní, Julián de Bomintzha, El Fresno, Mario maguey, El Tepozán y Barrilitoshidalguenses, ofertaron sus mejores bebidas entre curados y pulque natural.

“Está poca madre, está muy bueno este maldito pulque”, dice Fabián Millares, después de acompañar su consomé, tacos de barbacoa y tlacuache con un jarro del Rancho Perro Negro.

Las barricas transparentes dejaban ver los colores del puque curado: rojo, café, amarillo, verde y blanco. Había quienes respetaban la tradicional bebida prehispánica y la servían en jarros, los más descuidados la daban en vasos de plástico.

Uno tras otro, los tlachiqueros servían litros de pulque a los sedientos paseantes. Ignacio López Juárez, presidente del Comité Organizador, calcula que se ofertaron 4 mil 500 litros del néctar a los cerca de 10 mil paseantes.

“El pulque es el abuelito de los vinos porque trae un trasfondo, una historia, una cultura y el folklore, es una bebida autóctona”, dice Mario Islas Palacios, tlachiquero de Epazoyucan, quien ofrece de forma gratuita vasos de aguamiel a los paseantes que se acercan a su puesto.

Los tlachiqueros aseguran que la famosa “muñeca”  es un mito inventado por las compañías cerveceras en el siglo XX para ganarle terreno al pulque, “la bebida se hace con limpieza”.

Algunos visitantes se quejan de los altos precios: 45 pesos el de semillas, a 35 el de frutas, el de piñón en 60 y el natural en 25. Otros reconocieron la calidad de la bebida.

El maguey, planta de donde se extrae no faltó en el festival, frente a la entrada de éste, se colocó una choza de pencas adornada de guajes y la clásica fotografía en sepia de los tlachiqueros.

Postal perfecta para la fotografía del recuerdo de los miles de paseantes en el lugar. Familias, parejas y amigos fueron captados tras la lente de cámaras y celulares. Otros más posaron con sus jarros de pulque en las manos. Sonrientes, orgullosos.

El olor a pulque reinaba en el lugar. Aunque también fue el sitio perfecto para ofertar la comida típica del Valle del Mezquital. Desde la barbacoa, el consomé, mole, sopes, gorditas, elotes, coctel de caracol, chapulines, conejo, hasta tlacuache en barbacoa.

Los paseantes caminan con sus vasos y jarros de pulque por el lugar. Una y otra vez compran el néctar en los puestos.

El pulque ya no es la “bebida de los dioses”... es de todos.

Claves

Tradiciones

- Además del festival del pulque, se celebró también el séptimo Torneo de Rayuela, que reunió a varios participantes de la región, en un juego de destreza y paciencia con la moneda.

- El presidente del Comité Organizador del festival, Ignacio López Juárez, señaló que el objetivo del séptimo Festival del Pulque es rescatar esta tradicional bebida en la región.