Hay complicidad entre autoridades y el crimen

Para el obispo de Saltillo, Raúl Vera López, "el país tiene un problema terrible y es que lo están gobernando para una mínima parte de los mexicanos, con la impunidad como estandarte".
La ley en Coahuila que protege a las familias de los desaparecidos, Fuundec fue la organización que logró su impulso y confección.
La ley en Coahuila que protege a las familias de los desaparecidos, Fuundec fue la organización que logró su impulso y confección. (Lilia Ovalle)

Torreón, Coahuila

Una de las principales causas para que se presente el fenómeno atroz de la desaparición forzada es la complicidad que existe dentro de las estructuras del Estado mexicano con el crimen organizado.

Y en ese sentido el obispo de Saltillo, Raúl Vera López, apunta que la impunidad quedó rebasada y permitió que la población hoy exija la reparación inmediata del país.

Fray Raúl Vera refiere que a partir del año 2007 la ciudadanía comenzó a hablar de "personas levantadas que no se volvían a ver".

Situación inédita que se contextualizó en la impunidad total, reflejada incluso al momento de denunciar el delito pues en las agencias del ministerio público se criminalizaba a las víctimas al inculparlas sin ningún elemento de prueba. 

"La complicidad entre las autoridades con el crimen organizado ha cubierto la desaparición forzada con el manto de la impunidad. Es la experiencia horrenda que nosotros hemos tenido como primera observación".

"La gente iba a denunciar el delito y además de tener que vivir el dolor de la desaparición de su ser querido, también debía soportar la criminalización del ser querido por las mismas autoridades".

"Se decía: 'Quién sabe en qué andaría metido'. De ese tamaño era y ha sido la complicidad plena".

En noviembre pasado la Cámara de Diputados aprobó la propuesta de Presidente, Enrique Peña Nieto, en el sentido de recortar el presupuesto asignado a la Procuraduría General de la República para que la Unidad Especializada en la Búsqueda de Personas Desaparecidas realice su trabajo.

Así mientras que en el presente año se ejercieron 40 millones 209 mil 005 pesos en el rubro, para 2015 y a pesar de que se esperaba que el presupuesto alcanzara los 100 millones de pesos, se aprobó un recorte de presupuesto del 63.5%, asignando 14 millones 676 mil 268 pesos.

El obispo dominico explica que detrás de esta medida del Estado mexicano, se percibe el abandono en que se encuentran los ciudadanos, y en especial de los pobres.

"El tema de la reducción del presupuesto es de una tónica general, o sea, todo lo que signifique atender a las víctimas, todo lo que significa atender a los pobres es una cuestión que tiene como principio que en este país se gobierna para los poderosos".

Refirió Vera López que ejemplo de ello es la Ley Federal del Trabajo que permite el saqueo del país, pues la minería global detenta la tercera parte de la nación bajo concesiones que permiten la explotación de las fuentes energéticas y mineras sin considerar las consecuencias medioambientales.

"Es la tónica, esa es otra de las desgracias, no hay justicia para los pobres. Los obreros de La Estrella en Parras se tuvieron que conformar con el 50 por ciento de la liquidación que les tocaba porque a la empresa se le permitió declararse en quiebra".

"Esto de que se le haya quitado el 60 por ciento al presupuesto para la búsqueda de los desaparecidos, a una atención a víctimas, es nada más una muestra, un botón de todo lo que en este momento se está haciendo con los pobres de México".

En cuanto a la ley que se impulsó en Coahuila y que pretende proteger a las familias de los desaparecidos, el obispo apuntó que fueron las Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (Fuundec) la organización que logró su impulso y confección.

"La Fuundec ha logrado esa ley que hay de protección a las víctimas, fue una cosa de mucho trabajo, mucho esfuerzo, han hecho un trabajo de mucho impacto en la sociedad, de impulsar las políticas públicas que mejoren la condición de las familias".

Al cierre del presente año, el caso Ayotzinapa, Guerrero, deja una honda impresión de corrupción e impunidad.

Emblemático debido a que engloba la desaparición forzada de 43 estudiantes normalistas, para el obispo Raúl Vera, encierra una latencia que permite a su vez dimensionar la situación en otras regiones del país.

"Si vemos el caso Allende, ahora con el caso de Ayotzinapa, le empezaron a dar importancia, pero eso fue un acto impune a la luz del día, fue una cosa espantosa".

"En pleno día destruyeron incluso las casas, invitaron a la gente a agarrar lo que quisiera en Allende", dijo el obispo quien detalló, ahora se atienden los casos porque existe un clamor generalizado de la población que exige justicia".

"Las cifras de Allende me parecen muy bajas (oficialmente 28 desaparecidos) pero no podían hacer otra cosa porque si nada más tienen investigados esos casos, los otros no se pueden sacar".

"Pero las personas desaparecidas, a mi modo de ver, son muchas más porque no es Allende nada más, es que también está Zaragoza y Piedras Negras", apuntó el sacerdote dominico.

Raúl Vera le agradece a las familias de los desaparecidos, de las que asegura, son las que están haciendo que se repare el país.

En el caso de la región Laguna y en específico Torreón como eje de la zona metropolitana, las cifras de homicidios dolosos sumaron miles de muertes del año 2006 y hasta la fecha.

Los ataques a bares, centros de rehabilitación, zonas comerciales e incluso la confrontación entre bandas rivales en un cementerio, para el obispo también resumen actos de impunidad donde la penetración del crimen organizado en los cuerpos policíacos y entre las autoridades se dejó visibilizar.

Por ello, y ante un escenario aún escalofriante en términos de seguridad pública no sólo en Guerrero y en Coahuila, sino en toda la república mexicana.

"Las familias integradas a Fuundec, al igual que las familias en el caso de Ayotzinapa, los familiares de los muchachos de la normal Isidro Burgos, hay que agradecerles el hecho de levantar la voz".

"Al estar presentes señalando los crímenes que se están cometiendo obligan a las autoridades a moverse en torno al tema de la criminalización y la criminalidad que tenemos", concluyó el obispo.