CRÓNICA | POR JESUS ALBERTO GARCIA

Quieren una oportunidad de demostrar su destreza

Personas discapacitadas, no quieren trabajar en el Ayuntamiento, sino valerse por sí mismas, aun en silla de ruedas

Esdras deja la oficina para atender de cerca a los maderenses.
Esdras deja la oficina para atender de cerca a los maderenses. (Moises Alonso Cordoba)

Ciudad Madero

Mujeres con capacidades diferentes no piden empleo dentro del Ayuntamiento sino una oportunidad para demostrar que son útiles aún y cuando están postradas en una silla de ruedas.El gobierno de Ciudad Madero preparó la primera audiencia pública con el fin de que el alcalde Esdras Romero Vega pudiera escuchar las peticiones de la gente, en esta ocasión a los ciudadanos del sector López Portillo.Una por una las personas pasaron con el alcalde a platicarle sus problemas, sus apuros y sus necesidades.

Entre la conversación informal le ponderaron la falta de pavimentación, alumbrado y trabajo, que según el mismo Esdras Romero, fueron las principales peticiones.Con un suéter rojo y arriba de una silla de ruedas la señora Laura Elena Orozco Caballero, de 54 años de edad, espera su turno para entrevistarse con el alcalde de la urbe petrolera. Se observa ansiosa pero espera con paciencia.

Le toca su turno. La logística del acercamiento ciudadano no parece haber sido diseñado para personas en una silla de ruedas así que varios funcionarios ayudan a subir un nivel a doña Laura, ya que sola no podía y el alcalde ya la esperaba.Conversa.

Se toma su tiempo y el alcalde le da algunas explicaciones. Parece que todo salió bien pues la quincuagenaria sale con un semblante de tranquilidad.Disculpe señora… ¿qué le pidió al alcalde? “Pues… le pido un estudio y trabajo para mi, señor”, cuenta la señora. Explica que quiere que se le practiquen algunos análisis porque no está bien de su cabeza y lo más importante, lo que demostró con una sonrisa, es que el alcalde se las autorizó.La señora vive en el sector La Loma y está en una silla de ruedas porque se cayó y ya no quedó lo suficientemente bien para detenerse y andar.

Doña Ruperta Ramos Alvarado tiene 63 años y también está en una silla de ruedas ya que perdió una pierna por culpa de la diabetes. Vive en la colonia Emiliano Zapata y contrario a lo que muchos pensarían ella no acude a pedirle a Esdras Romero una despensa, una silla nueva o dinero, ella quiere trabajar.

Antes de verse cara a cara con Esdras Romero la señora dice: “Quiero que me ayude para poner un negocio. Yo vendo ropita usada pero me gustaría vender pilas y corta uñas”. 

La sexagenaria cuenta que ha intentado vender en un mercado que está en la colonia pero los que “cobran piso” le exigen dinero aún y cuando “les muestro mi tarjeta de discapacitada”.Para los maderenses que su alcalde tenga un acercamiento es algo nuevo ya que la administración pasada no lo tenía, era muy complicado acercarse y ahora, dicen, lo quieren aprovechar.

Romero Vega señaló que es la pavimentación, el alumbrado y el empleo lo que más le pidieron los más de 500 ciudadanos con los que se entrevistó.“Ya salimos de las oficinas y el compromiso es estar cercanos a la gente, el acercamiento y ver el terreno, el campo, las necesidades que nos van a dar una visión más amplia y clara”, declaró.