Derechohabiente se queja de atención en el Seguro Social

Iza Pérez acudió a la Clínica 16 de Torreón debido a un episodio de taquicardia, donde dice recibió malos tratos por parte de los doctores.
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Clínica 16 del IMSS en Torreón. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

Iza Pérez de 26 años de edad, el viernes pasado debido a problemas de taquicardia tuvo que presentarse a urgencias de la Clínica 16 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Torreón.

Dio a conocer que debido al problema de salud que enfrentó, tuvieron que internarla, recibiendo pésima atención por parte de los doctores que la asistieron.

Solamente dos enfermeros de nombre Fernando y Guadalupe se portaron bien, mientras que los doctores que la atendieron, de apellidos Méndez, Calderón y Osorio, “se portaron pésimo”.

Comentó que el viernes 12 de febrero, al estar en la escuela empezó a sentirse mal, con taquicardia, por lo cual decidió ir a la Clínica del Hospital General de Zona (HGZ) número 16 del IMSS, al área de Urgencias.

Detectaron que su situación era grave, decidieron pasarla a camilla, al momento de llegar, la doctora le solicitó que se desnudara de la cintura para arriba, pero no podía porque se sentía mal y pidió su ayuda, entonces fue cuando empezaron los malos tratos, pues asegura que además de negarle el apoyo, le gritó para que se diera prisa.

La atención médica fue efectiva, ya que lograron estabilizarla, sin embargo, durante su internamiento recibió malos tratos y otro tipo de daños, pues indicó que la colocación del catéter la lastimó y aunque se quejó, el personal encargado le dijo que no exagera.

Antes de esta situación, Iza Pérez enfrentó entre dos a tres episodios de taquicardia y había acudido a la Clínica 16 del IMSS a consulta regular, sin embargo, le dieron a conocer que no era de cuidado, hasta que debido al malestar que sentía tuvo que presentarse en Urgencias, en donde decidieron internarla por la gravedad de su condición.

Pero la mala atención se fue incrementando, pues destacó que durante la noche que se quedó, pidió a los enfermeros del turno de noche ir al baño, pero le impidieron que se levantara y pese a la gran necesidad que tenía, no fueron para llevarle un cómodo.

“Además me habían puesto un monitor para cuidarme las pulsaciones y me lo quitaron a mitad de la noche, uno de los doctores residentes se asomó porque lo necesitaban para otro paciente, apenas me estaba quedando dormida cuando lo escuché que dijo: yo pensé que ya estaba muerta para quitarselo más rápido”.

Para la derechohabiente afectada, solamente dos enfermeros de nombre Fernando y Guadalupe se portaron bien, mientras que los doctores que la atendieron, de apellidos Méndez, Calderón y Osorio, “se portaron pésimo”.

Al momento en que la dieron de alta, presentó ante el Departamento de Orientación del Seguro Social su denuncia de inconformidad, a la cual anexó la queja a profundidad y la hoja de alta.

Será dentro de 15 días aproximadamente que se contactaran con ella para ratificarla.