Insectos benéficos no son solución del pulgón amarillo

Manuel Ramírez, investigador entomólogo del INIFAP explicó que la liberación de "crisopa" es parte de una estrategia que se está recomendando al productor, pero dijo no es la respuesta al problema.
Uno de esos insectos benéficos es la conocida como "crisopa".
Uno de esos insectos benéficos es la conocida como "crisopa". (Especial)

Matamoros, Coahuila

De acuerdo con el investigador entomólogo del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), Manuel Ramírez Delgado, la liberación de insectos benéficos para la agricultura no son la solución definitiva para acabar con la plaga del pulgón amarillo en el cultivo del sorgo forrajero, que fue importado del Estado de Tamaulipas a la Comarca Lagunera desde hace dos años.

Es muy barato la liberación pues los 10 mil insectos benéficos, no pasan de 100 pesos.

Uno de esos insectos benéficos es la conocida como "crisopa", que es depredador, lo mismo que la "mariquita" o "catarinita" que se alimentan de muchos insectos dañinos a la agricultura, de cuerpo blando, como gusanos o larvas del pulgón amarillo y se pueden manipular en condiciones de laboratorio y luego que se desarrollan, se realizan liberaciones bajo inducción en el campo.

"El nombre común de la crisopa es León de los Afidos, especialistas en la eliminación de los pulgones, que para el caso del pulgón amarillo, que produce 10 mil huevecillos por hectárea se requieren entre dos y tres liberaciones de los insectos benéficos", explicó Ramírez Delgado.

Lo cierto es que antes de liberar a los insectos benéficos, se tiene que realizar un diagnóstico de campo, para ver si hay suficientes larvas de pulgones, debido a que de no encontrarlas los primeros se mueren, porque se supone que es su alimento preferido o simplemente emigra a un lugar donde los encuentre.

Se tiene que planear bien si se va a aplicar productos químicos agrícolas para las plagas o insectos benéficos para no destruir a los segundos.

"El uso de crisopas es parte de una estrategia que se está recomendando al productor, aunque todavía no es muy común que los estén utilizando. Cada larvita de los 10 mil huevecillos por hectárea de esos insectos benéficos se comen entre 50 y 80 pulgones por día, aunque depende de lo que se encuentre en el predio agrícola afectado, la cantidad podría ser de más", señaló.

Añadió que es muy barato la liberación pues los 10 mil insectos benéficos, no pasan de 100 pesos.

Se tiene que planear bien si se va a aplicar productos químicos agrícolas para las plagas o insectos benéficos para no destruir a los segundos.

"Las crisopas no es lo único con lo que se pueden combatir a las plagas cuando emergen las plantitas de los cultivos, pero sí se tienen que liberar primero a los insectos benéficos y después las aplicaciones de insecticidas o fungicidas, pero las primeras no son la solución total al problema".