Acampa y conoce un hermoso mirador

El Puente colgante de Ojuela y su mina de Santa Rita son una de las opciones de Ecoturismo más atractivas para visitar en estas vacaciones de Semana Santa en La Laguna de Durango.

Comarca Lagunera

Tras un recorrido de 4 kilómetros por el estrecho camino de acceso, se llega a la cima de la Mina de Santa Rita también conocida como Ojuela.

Ahí descansa el imponente puente colgante de 318 metros de largo, que atraviesa el desfiladero de casi 100 metros de profundidad, una obra maestra de la ingeniería del Siglo XIX.

Las ruinas del pueblo que en esa época llegó a tener hasta cinco mil habitantes, ahora representa un atractivo con recorridos turísticos hacia el interior de la mina.

A la fecha algunos gambusinos aún trabajan en la búsqueda rudimentaria de minerales y piedras cristalinas.

Del pueblo fantasma se han rescatado algunos espacios para la atención de los visitantes, donde se habilitaron baños, áreas de campamento y un pequeño restaurante.

El mayor auge de la riqueza minera que dio esplendo al pueblo de Ojuela se tuvo entre los años 1870 y 1936, hasta que un ramal del acuífero inundó 14 de los 18 niveles de la mina, impidiendo continuar con la explotación de metales como plata, oro, cobre, zinc, plomo y manganeso.

Aunque el pueblo y la mina contaron con un trenecito de vía angosta para recorrer el trayecto Ojuela-Mapimí-Bermejillo, al interior se han encontrado objetos rudimentarios de la antigua activdad que se exhibe en un pequeño museo en el interior.

Los túneles de la mina Santa Rita desembocan en el hermoso mirador natural donde se aprecian las esplendorosas tonalidades desérticas del bolsón de Mapimí, donde se unen los estados de Durango, Chihuahua y Coahuila.

A la fecha algunos gambusinos aún trabajan en la búsqueda rudimentaria de minerales y piedras cristalinas en primeros niveles de la mina para convertir las rocas en artesanías representativas de la zona.