Protectores de corales piden consolidar a la Conanp

Le señalan al titular de la Semarnat su preocupación sobre la reducción presupuestal del organismo, pese a la enorme relevancia de las áreas naturales protegidas terrestres y marinas
La pesca ribereña depende de forma esencial de lo que producen los arrecifes de coral
La pesca ribereña depende de forma esencial de lo que producen los arrecifes de coral (Agustín del Castillo)

Guadalajara

Los científicos ocupados en la preservación de los sistemas coralinos le pidieron al secretario de Medio Ambiente del gobierno de la república, Rafael Pacciano Alamán, y al titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Alejandro del Mazo Maza, no debilitar al sistema de área naturales protegidas como se ha dado en este año y amenaza con agravarse con el presupuesto de 2016. 

Integrantes del consejo directivo de la Sociedad Mexicana de Arrecifes Coralinos (Somac), una agrupación científica que conjunta investigadores y estudiantes dedicados a estudiar los arrecifes coralinos, “hacemos explícita nuestra preocupación sobre los recientes cambios en la política y prioridades de la Conanp. Los arrecifes coralinos son ambientes muy diversos y productivos de los océanos, que proveen múltiples beneficios a los humanos. En el caso de México, contamos con estos ecosistemas en las costas del Pacífico y Atlántico. Desde el aspecto económico, muchos asentamientos humanos prácticamente no existirían si no fuera por los arrecifes coralinos. Por ejemplo, las playas blancas y finas del Caribe son resultado de millones de años, con restos de organismos arrecifales. En 2012, solamente el turismo internacional representó el ingreso de más de 12 millones de dólares gracias a sus destinos de playa”. 

Además,”hay áreas naturales protegidas que cuentan con arrecifes que reciben decenas de miles de personas cada año, con su correspondiente pago de derechos de ingreso al área. Por lo tanto, los sitios con arrecifes coralinos representan una parte importante del ingreso económico nacional, gracias a los diversos servicios pesqueros, recreativos y culturales que proporcionan".

De este modo, cerca de 15 por ciento de las 177 áreas naturales protegidas tienen arrecifes coralinos. “Esto incluye Reservas de la Biosfera, Parques Nacionales y Áreas de Protección de Flora y Fauna. Muchas de estas áreas también son consideradas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Cada una de estas áreas protegidas tiene sus particularidades, por lo que los despidos masivos realizados en diferentes ANP y administración de la Conanp, más los planeados, reducen considerablemente la de por sí ya incipiente capacidad de esta institución por resguardar los recursos naturales y la biodiversidad de nuestro país. De igual manera, la desaparición de los programas de monitoreo, de educación ambiental y de vigilancia, interrumpirán avances importantes relacionados con el conocimiento y la protección de nuestros ecosistemas, así como el involucramiento de las comunidades en materia de conservación ambiental”.

El llamado de atención “se centra en que la pérdida en la capacidad de gestión ambiental será particularmente negativa para los arrecifes coralinos, ya que estos ecosistemas se encuentran en zonas en donde los intereses económicos son elevados y, en ocasiones, se confrontan con la conservación de la biodiversidad. Tal vez el caso más visible es el del Caribe Mexicano, la región con más áreas protegidas que contienen arrecifes coralinos del país, en donde se está experimentando un rápido proceso de desarrollo costero que trae consigo graves amenazas a los ecosistemas arrecifales como son la destrucción de hábitat (arrecifes, dunas costeras, manglares, selvas), la sobreexplotación de los recursos pesqueros, y la contaminación del agua. En esta región, la Conanp es responsable de resguardar más del 80 por ciento de los arrecifes, un área equivalente a casi 400 kilómetros cuadrados, así como grandes porciones terrestres que limitan con los ecosistemas marinos, en una región donde se desarrolla la barrera arrecifal más grande del continente americano, el Sistema Arrecifal Mesoamericano”.

La disminución de personal en los puestos directivos y de operación de la Conanp, el incumplimiento con las responsabilidades laborales de la institución con sus empleados, y la disminución de los programas de apoyo, “afectarán severamente la capacidad de esta institución para gestionar los temas ambientales en la agenda nacional, dejando así la puerta abierta a que los intereses económicos se antepongan a los intereses ambientales del país. Los asuntos administrativos no deben estar por encima de la protección y conservación de los arrecifes coralinos, así como de los demás ecosistemas del país”.

El escenario incierto que genera “no es congruente con las metas, objetivos y estrategias planteadas en el Plan Nacional de Desarrollo. Uno de los objetivos de la meta 4, Por un México Prospero, es impulsar y orientar un crecimiento verde incluyente y facilitador que preserve nuestro patrimonio natural al mismo tiempo que genere riqueza, competitividad y empleo. Para el  cumplimiento de este objetivo se plantean estrategias dirigidas a implementar una política integral de desarrollo que vincule la sustentabilidad ambiental con costos y beneficios para la sociedad, fortalecer la política nacional de cambio climático y cuidado al medio ambiente, para transitar hacia una economía competitiva, sustentable, resiliente y de bajo carbono, además de proteger el patrimonio natural. De esta forma, en el marco de las metas de desarrollo nacional, la Conanp se convierte en una de las entidades clave del gobierno federal para implementar las estrategias de políticas de desarrollo y sustentabilidad, cuidado al medio ambiente y protección del patrimonio natural de los mexicanos”.

En el contexto mundial, con la conferencia de las partes (COP21) sobre el cambio climático, a celebrarse en París en un mes, “el público está pendiente de cómo cada país propone conservar sus ecosistemas ante el cambio climático. Asimismo, mientras otros países han establecido en los últimos días nuevas áreas protegidas marinas, como en el caso de Chile y Estados Unidos, el gobierno de México no muestra claridad en la forma que pretende lograr la protección de 17 por ciento del territorio terrestre nacional, y 10 por ciento  de la superficie marina en menos de 5 años, como parte del compromiso ante la Convención de Diversidad Biológica.

Debido a la experiencia obtenida por los estudios que hemos realizado “alertamos para que el gobierno mexicano reconozca la importancia biológica, social y económica de los sistemas arrecifales, y las presiones a las que están sujetos, y que provea a las autoridades ambientales, en este caso la CONANP y las que se requieran, con recursos económicos y humanos que garanticen un desarrollo sostenible que propicie el mejoramiento de las condiciones sociales, económicas y ambientales en México. Esto también permitirá cumplir con el compromiso internacional adquirido por el Estado Mexicano respecto a conservar los ecosistemas arrecifales y costeros”, concluyen.