Protección Civil en alerta para prevenir explosiones

Alberto Porragas Quintanilla deja en claro que local comercial que no cumpla en su tiempo y forma con las disposiciones, quedará inhabilitado hasta que regularice las exigencias de la dependencia.
Varios siniestros se han presentado durante 2014.
Varios siniestros se han presentado durante 2014. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

Las bajas temperaturas, la falta de mantenimiento en la red de gas y el factor humano son los detonantes para que ocurra una terrible tragedia, tal como un flamazo o una explosión por acumulamiento de combustible, ya sea en el interior de un restaurante, en las instalaciones de una gasera o gasolinera.

Este tipo de accidentes dejan en las personas lesiones, secuelas, psicosis, desestabilización emocional y en dado caso hasta la muerte.

"Nos hemos preocupado por intensificar en todo momento las revisiones en negocios que manejen combustible, sobre todos aquellos que son flamables y de alto riesgo", enfatizó Alberto Porragas Quintanilla, coordinador de la Unidad de Protección Civil.

“No se trata de sancionar o cerrar negocios de este tipo, aseveró que se trata de resguardar la integridad física de los empleados, clientes y ciudadanos”.

Hizo una detallada explicación con respecto a las incidencias que se registran en lugar donde se maneja combustible sobre todo aquellos que emplean gas LP.

Asimismo, comentó que el descenso de la temperatura influye demasiado en la estructura de un cuerpo y citó el ejemplo de la tubería de cobre que se utiliza para gas, ya que esta se contrae a bajas temperaturas y podrían originarse una fuga, es decir, por la deformación del cuerpo esta no alcanza unirse con la pieza adyacente.

En su ilustración enfatizó a los propietarios de estos negocio que consumen gas LP, que están obligados a dar un mantenimiento preventivo en toda la red general de gas.

El personal calificado en la materia debe ejecutar las revisiones y elaborar las bitácoras de prevención en tiempo y forma, por lo que se deberán mostrar al personal de Protección Civil para que dar el "visto bueno".

Dijo que no se trata de sancionar o cerrar negocios de este tipo, aseveró que se trata de resguardar la integridad física de los empleados, clientes y ciudadanos que pudiesen encontrarse a la redonda.

Además la seguridad va más allá de un simple "todo está bien", se tiene la obligación de revisar exhaustivamente todo el entorno en el que se ubica un establecimiento comercial.

Recordó con preocupación varios siniestros que se presentaron durante este año 2014, en los cuales se registraron conatos de incendio y hasta explosiones, afortunadamente no se reportaron pérdidas humanas que lamentar.

"Lo que más que preocupa es el factor humano, ya que un descuido podría traer consecuencias graves, aunque se haya cumplido al pie de la letra con las medidas de seguridad".

"Por lo que seremos más exigentes, en la capacitación del personal que labora en este tipo de negocios", dijo el funcionario.

Explicó que los propietarios de estos comercios están obligados a presentar un plan interno de contingencia para emplearlo en el momento que se presente un siniestro que ponga a en riesgo a sus clientes.

"En el entendido de que la seguridad ante todo, aquí no importa muebles e inmuebles, lo que importa es la vida de cada ciudadano a cualquier costo económico", dijo tajantemente Alberto Porragas.

La mancha demográfica crece a pasos acelerados y cada año que pasa las necesidades en materia de Protección Civil cambian repentinamente.

Para la elaboración de un plan de contingencia de este tipo de negocios, se debe especificar el giro de la empresa, en el que se explica que tipo de combustible se empleará, ya sea para su consumo, venta, envasado o transportación.

Así también, se tiene que precisar la ubicación exacta del predio y cuáles son sus alrededores y colindancias, además del uso de suelo.

Se debe dar una explicación detallada sobre las actividades de la empresa, es decir, si la actividad es diurna, vespertina o nocturna.

De igual manera, describir en qué tipo de área está montado el negocio y especificar el material con el que está construido, en base a toda esta información se diseñan el plan de contingencia interno que será mostrado a Protección Civil para su evaluación.

Dentro de este plan interno se describe con exactitud, las áreas críticas, las áreas de mayor tránsito, así como las áreas de fácil acceso.

Además se deben trazar las rutas de evacuación, puntos de reunión, extintores, sistema de alarma contra incendio, intercomunicación automatizada con los servicios de emergencia del Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja y Protección Civil, brigadas de auxilio internas y aditamentos de primeros auxilios.

También se incluye un análisis de riesgo para que identifiquen, a través de un estudio previo, los riesgos potenciales, a los que está expuesto el inmueble en general.

El contenido de estos planteamientos de auxilio conlleva a un plan de respaldo que contempla las contramedidas preventivas antes de que se materialice una amenaza y su finalidad es evitarlo.

Así como la vulnerabilidad hacia los diferentes agentes perturbadores de tipo natural o provocados por el hombre, hojas de seguridad de los productos o materiales peligrosos en caso de utilizarlos. 

Porragas Quintanilla explicó que en los protocolos de seguridad, se debe incluir qué hacer, antes, durante y después de cada situación de riesgo y establecer un diagrama de flujo de las incidencias más peligrosas, así como un plan emergente basado en su principal riesgo.

El programa de capacitación calendarizado y la formación de brigadas con las siguientes características: prevención y combate de incendios, primeros auxilios, búsqueda, rescate y evacuación, así como sus principales funciones y actividades específicas.

Además entra en función un plan de emergencia que su objetivo es paliar los efectos adversos de la amenaza y el plan de recuperación que restaurara el estado de las cosas y cómo se encontraban antes de la materialización de la amenaza.