Prostitución toma auge, sin control en negocios e internet

El número de personas que ejercen el comercio sexual aumentó en la región Centro de Coahuila. Pero además hay personas que realizan –con o sin pago– esa actividad y nadie las inspecciona
El comercio sexual ha dejado de ser ejercido sólo en establecimientos.
El comercio sexual ha dejado de ser ejercido sólo en establecimientos. (Agencia Infonor)

Monclova, Coahuila

Ni los programas de integración familiar ni los reglamentos han frenado la prostitución. Los registros oficiales indican que el número de personas que ejercen esa actividad pasó de 120 a 230 entre 2013 y 2014.

Aparte está la cifra similar flotante sin control, reconoció José Salvador García, encargado de Consultorio de Sanidad.

De enero a la fecha se registraron 469 sexoservidoras en Monclova, pero sólo 230 están en un control subsecuente, entre ellas, 12 homosexuales.

En el municipio de Frontera, Esteban Manuel Parra Chagoya, director de Salud, manifestó que apenas en la presente administración inició el registro de sexoservidoras al no haber ningún padrón y sólo 16 se han enlistado para exámenes preventivos de salud de sida, sífilis, gonorrea y otras enfermedades de transmisión sexual.

Sin embargo, el comercio sexual va más allá de la práctica convencional. Las redes sociales y el uso del celular permiten el contacto directo entre la oferta y el cliente.

Hay varias páginas de internet que sirven como medio de contacto para encuentros tanto sin pago como para la contratación de servicios sexuales. A veces, las publicaciones están vigentes poco tiempo ya que luego desaparecen.

Parra Chagoya admitió que la reciente detección de una casa de citas clandestina en Frontera, donde además se detectó que menores ejercían el oficio, puso el tema de la prostitución y trata de personas en el escenario y el alcalde Amador Moreno consideró reabrir la zona de tolerancia.

"El reglamento prohíbe el ejercicio de la prostitución en el primer cuadro de la ciudad y como un compromiso de sanidad, se instaló una área para revisión en seguridad pública, pero el alcalde tiene la intención de reabrir la zona de tolerancia, donde habría un mayor control", expuso.

Hace más de cinco años, la zona de tolerancia de Monclova cerró, años después también la de otros municipios coahuilenses debido a que mujeres y hombres han podido ejercer su oficio en cantinas y restaurantes bar de la zona centro.

"Resulta difícil comprobar que una mesera de un bar está prostituyéndose o donde se permite la entrada a mujeres, pueden decir que están bebiendo con su novio, limita derechos humanos y la Constitución sobre la libertad de desempeñar un trabajo", comentó el médico municipal de Frontera.

En Monclova, el encargado de Salud Sanitaria expresó que para poder evitar la prostitución en los bares requieren de inspectores de salud, pues no tienen y en los operativos de seguridad pública, no se centran en ello.

"A nosotros nos interesa la salud, por eso, entre más mujeres y hombres lleven un control con la tarjeta de sanidad, prevenimos", dijo.

Los registros oficiales indican que el número de personas que ejercen esa actividad pasó de 120 a 230 entre 2013 y 2014.

De enero a la fecha se registraron 469 sexoservidoras, pero sólo 230 están en un control subsecuente, entre ellas, 12 homosexuales. Las edades fluctúan desde los 18 años y 68 años, esta última con 20 años en el oficio.

Tanto en el Bando de Policía y Buen Gobierno como en el Reglamento de Alcoholes, la prostitución se menciona y sanciona en cinco artículos, por incitar en lugar público al comercio sexual, inducir a otra persona a que ejerza la prostitución, ejercer la prostitución sin inscribirse en prevención social municipal, ejercer la prostitución en la vía o lugares públicos.

Las faltas se consideran como mediana con una multa de 11 a 50 salarios mínimos y grave de 51 a 100 salarios mínimos.