Proponen consejo técnico ciudadano para El Bajío

Investigador subraya la importancia de que sea con fundamentos científicos como se defina el destino de la valiosa zona zapopana
La zona del Bajío fue tema de un panel convocado por PMC en Zapopan.
La zona del Bajío fue tema de un panel convocado por PMC en Zapopan. (Milenio Digital)

Guadalajara

La creación de un consejo técnico ciudadano que tome en sus manos definir el destino de El Bajío del Arenal, en Zapopan, la llanura deprimida que se extiende al noreste del bosque La Primavera, es una opción que se debe considerar para no dejar la zona a expensas de los intereses inmobiliarios que pretenden urbanizarla en busca de ganancias a corto plazo, dijo el consultor experto en agua subterránea, Arturo Gleason Espíndola.

“Este consejo estará integrado por expertos ciudadanos con probada capacidad técnica y solvencia moral que en una primera etapa establezcan la estrategia para contratar a una institución de reconocido prestigio que elabore los estudios necesarios para conocer la realidad de El Bajío”, dijo al participar en un panel sobre el tema, convocado por el regidor zapopano de Movimiento Ciudadano, Augusto Valencia López.

Si bien, se ha acreditado la calidad de la zona como sitio donde el agua se infiltra y alimenta buena parte del acuífero metropolitano, su funcionamiento es complejo y por ello “exige un estudio a profundidad” que permita que se tomen las decisiones más correctas para su preservación, añadió.

Se trata de recopilar la información existente, identificar las instituciones a contratar “velando por su neutralidad y transparencia total”, que entregue elementos para que se defina con claridad el manejo potencial del sitio, a lo cual deberán subordinarse los intereses presentes, de cualquier índole.

Si bien, El Bajío se ubica en Zapopan, el experto plantea que esos trabajos sean financiados por el gobierno del estado, “sin que esto comprometa a los expertos a dirigir los trabajos a los intereses del gobierno o cualquier otro ajeno al científico”.

Gleason forma parte del grupo de científicos que han cuestionado la propuesta de Zapopan de establecer un plan de urbanización que reducirá aún más el área de recarga de agua. Hay muchos problemas, porque además de la inconsciencia de los poderes locales por mantener este vital servicio ambiental, se tienen vacíos legislativos en el tema de las zonas de recarga hídrica, a diferencia de otros países “que ven en su agua subterránea un tesoro” frente a las eventualidades de escasez que se hacen más presentes con el cambio climático.

Es decir, la ventajas de tener una zona de alta recarga de agua, que capta más de 60 por ciento de la lluvia en su superficie, se convierten en desventajas al realizarse sobre ese mismo territorio acciones de urbanización, “que reducen el coeficiente de recarga y generan aguas negras de difícil manejo”; si a esto se añade el desnivel de este valle en relación con la zona metropolitana de Guadalajara, es previsible que las aguas negras penetrarán hacia el subsuelo y se provocarán daños considerables. No se debe olvidar, sostuvo, que más de 30 por ciento del agua que se consume en la ciudad proviene de su subsuelo.

El problema es que mientras se tenga planeado urbanizar, “la cubierta impermeable crecerá provocando inundaciones de aguas pluviales mezcladas con aguas negras. Por lo tanto, no habrá planta de tratamiento que pueda limpiar tal cantidad de agua y ni espacio disponible para la instalación de esta infraestructura. Crece el flujo a nivel por la urbanización, crecerá la necesidad de espacio para tratar lo que ya no se infiltra”.

CLAVES 

Agua subterránea

 

Los casi 200 pozos que posee el SIAPA en los acuíferos de Toluquilla y Atemajac-Tesistán aportan casi 30 por ciento del agua que requiere el abasto de la ciudad.

La urbanización desordenada ha hecho una gran plancha de cemento y pavimentos. Un terreno con cobertura natural infiltra 50 por ciento del agua de lluvia, evotranspira 40 por ciento (agua que se evapora y sube a la atmósfera) y sólo escurre 10 por ciento del volumen. Dependerá del tipo de urbanización la modificación de los factores