Promocionan sacerdotes turismo religioso en la capital

David Diosdado Venegas, estudiante del seminario de Morelia aseguró que Guanajuato atrae mucho turismo no nada más por su valor histórico o atractivos coloniales, también por su fe.
Visitantes no se olvidan de su fe.
Visitantes no se olvidan de su fe. (Carlos Olvera)

Guanajuato

La iglesia ha promocionado el turismo religioso de la capital, aunque las autoridades turísticas no han tenido un acercamiento formal, aseguró David Diosdado Venegas, estudiante del seminario de Morelia en el último año de formación en su carrera sacerdotal.

Diosdado Venegas, quien fue monaguillo a los 11 años  ha estado en el templo de la Compañía en la capital  y cada año acude a apoyar las celebraciones religiosas con motivo de la semana Santa y Pascua, señaló que cientos de turistas nacionales y extranjeros acuden cada año atraídos por la fe y  la riqueza arquitectónica de los templos y parroquias guanajuatenses.

Dijo que Guanajuato es una ciudad que atrae mucho turismo no nada más por su valor histórico o atractivos coloniales, “sino que es una ciudad que hace que la gente en lugar de decir playa,  bosque u otra cosa y digan Guanajuato porque tiene muchos atractivos ciudad culturales y aprovechan además de vacacionar no descuidan su fe”.

“Muchos turistas han venido de Puerto Rico, Ecuador, Venezuela y algunos otros países de Latinoamérica y también de varios puntos de los Estados Unidos son los que más nos visitan; de México vienen de entidades como Sinaloa, Monterrey, Campeche, Colima, Michoacán y esto lo comento porque ellos mismos piden la bendición porque van a regresar a sus puntos de origen”, señaló el seminarista.

Sin embrago, lamentó que se han registrado casos en los que los turistas son víctimas de asaltos en callejones  o engañados por los propios promotores turísticos al ofrecerles paseos que no cumplen.

“Qué triste que  a veces son asaltados, golpeados o engañados por nosotros mismos, hay que fomentar la responsabilidad, la ayuda al prójimo y la paz”, añadió.

La semana Santa es un momento de reflexión contra la violencia

El seminarista que cursa su último año en su carrera sacerdotal, señaló que a pesar de que en algunos puntos del país son comunes las situaciones de violencia y criminalidad, esta semana hay que recordar al Cristo que sufre, al Cristo que fue acusado injustamente, al Cristo de dolor; al varón condenado a una crucifixión, pero que él entrega su vida por los demás y sobre todo no perder la esperanza de que vendrán tiempos mejores.

“En la actualidad podemos decir que parte de la fe es ese grito de la gente que rechaza la violencia y que pide la paz, que pide la tranquilidad y la calma. Porque muchas veces aunque los ciudadanos se refugian en las autoridades y sus familias, no dejan de refugiarse en la fe, en la iglesia y sus pastores y sacerdotes para alcanzar la paz”, apuntó.

Por parte de los sacerdotes dijo que la recomendación que le hacen a la población:  “Es que no pierdan la esperanza, todos estos sufrimientos hay que ofrecerlos a nuestro señor; hay que ofrecerlos a Dios por la purificación de nuestros pecados. Siempre hay esperanza de vida mejor”.

Explicó que así como Cristo murió en la cruz, resucitó glorioso y vencedor. “Nosotros como católicos y cristianos tenemos que tener esa confianza en que resucitaremos gloriosos como Cristo y buscar fomentar la paz en los hogares y vecindarios.

Nosotros también estamos atentos a todo lo que las autoridades nos pidan como ayuda, como colaboración; las autoridades buscan la paz y la tranquilidad de Guanajuato; los sacerdotes quieren fomentar entre la población la conciencia de la paz y de la armonía en la ciudad

La semana Santa en la capital, se celebra en todos los templos y parroquias.

La tradición religiosa comenzó desde el jueves con la visita de los 7 altares: Esta visita es un recordatorio de los momentos que Jesús tuvo que hacer antes de ser llevado a la crucifixión, son los sitios que visitan los fieles para reflexionar en familia cómo fueron esos momentos en la vida de Jesús antes de ser llevado al calvario.

 “La gente viene por devoción popular y después de dar una ofrenda se llevan su manzanilla o algún cordón, granos de trigo o algunas imágenes benditas para llevarla a sus hogares”, señala Diosdado Venegas.

La concurrencia en la iglesias por la mañana fue menor, sin embargo al pasar las horas y después de la celebración de lavatorio de píes, desde la tarde hasta la media noche, los tempos están a su máxima capacidad.

“En este año, la gente acudió más a los templos porque a pesar de que se hizo el mismo número de reliquias o los objetos benditos al medio día del jueves ya estaban a punto de terminarse, mientras el año pasado dudaron hasta la tarde”, precisó.

En la capital a las iglesias que están en su demarcación se le conoce como el decanato de la Virgen de Guanajuato, que son 10 parroquias encabezadas por la de mayor culto y tradición que es la Basílica Colegiata de la nuestra señora de Guanajuato, que es la Patrona de la Ciudad.

Pero también está el templo de la Compañía, el templo de Belén la Parroquia de Pueblito de Rocha, el Templo de San José y Santiago en Marfil; están los templos de Cata, Valenciana, Mellado, San Roque, Pardo y San Francisco, además de las parroquias de las comunidades donde la gente sigue asistiendo con mucha devoción.