Proletarios protestan hoy contra “burocracia dorada”

Sindicatos no oficiales reclaman por depauperación de los servidores públicos a favor de quienes tienen los más altos salarios en el gobierno.
Los trabajadores de transporte se dicen acosados por el gobierno del estado.
Los trabajadores de transporte se dicen acosados por el gobierno del estado. (Milenio)

Guadalajara

Para que exista una “burocracia dorada”, es decir, la clase de funcionarios públicos que ganan entre 40 mil y hasta 200 mil pesos mensuales, se requiere de un proletariado de oropel. Y esa tendencia a la pauperización en los trabajadores sindicalizados de los municipios, del gobierno del estado y de la Universidad de Guadalajara (UdeG) ha unido a los gremios que los representan, que prometen hoy marchar por las calles de la ciudad para reclamar aumentos sustanciales y mejores condiciones de trabajo.

“Es claro que se ha asentado ese esquema injusto en el cual los gobiernos utilizan la nómina para darle espacio a compromisos y amigos, lo cual ha ido en detrimento de los trabajadores de siempre, que ven cómo sus derechos van deteriorándose en la medida en que crece la nómina de trabajadores de confianza; me atrevería a decir que ya son más estos que los sindicalizados, a veces hay más jefes que personal operativo”, apuntó el dirigente de la Federación de Trabajadores al Servicio del Estado y sus Municipios (FGTEM), Cuauhtémoc Peña Cortés.

En conferencia de prensa fue acompañado por el secretario de relaciones del Sindicato Único de Trabajadores de la UdeG, Juan Manuel Franco Franco, quien dio cifras claras de la enorme desigualdad entre la élite de grandes burócratas y los empleados de base.

“En la universidad podríamos decir que reciben un salario digno alrededor de 15 por ciento de quienes aquí trabajan; los demás viven problemas serios de ingresos, […] mientras académicos en la UNAM, la UAM o las universidades de Guanajuato o Querétaro tienen al menos 86 pesos por hora, estamos diez pesos abajo, y hacen diferencia, porque no hay acceso a estímulos ni a otras posibilidades de incrementar sus ingresos”, dijo.

Los trabajadores de los sindicatos “no oficiales” se sienten acosados por el gobierno y por su “sindicalismo charro” u “oficial”. De ese modo se refirió Peña Cortés a Juan Pelayo Ruelas, dirigente de la Federación de Sindicatos de Servidores Públicos del Estado, a quien los gobiernos panistas favorecieron, pero eso no cambia con el gobierno tricolor. “El gobernador ha incumplido con su palabra”, pues se comprometió a no seguir alimentando ese esquema perjudicial para los derechos laborales, añadió.

Se presentaron casos particulares. El más grave: 350 trabajadores del Sistecozome que han sido “extorsionados” por empleados de la Secretaría del Trabajo, y que desde diciembre de 2013 fueron objeto de “despidos voluntarios” bajo el riesgo de no recibir sus liquidaciones a unos días de la Navidad.

El secretario general de ese gremio, Fernando Serna Ruvalcaba, indicó que son ya demasiado claras las señales de que se pretende matar de inanición a la empresa transportista, en busca de favorecer a los permisionarios, cuyo esquema favorece la acumulación de permisos a través de prestanombres. Muchos políticos se han beneficiado de esta liquidación gradual, aseguró.

“Para retomar rutas requerimos 500 unidades, pero tenemos 120, y sólo sirven 65, […] en Puerto Vallarta apenas operan cinco; nos deben el bono de servidor público de 2013, han rebajado de forma constante el sueldo de los choferes”, y esas son a su juicio, “señales claras”.

Por los abusos en Sistecozome se han interpuesto 18 denuncias penales que no han generado nada. Tampoco se atendieron las denuncias por la presunta corrupción en el CAPECE, por la violación de la libertad sindical para los bomberos de Tonalá, por el despotismo de que señalan al titular del Consejo Municipal del Deporte en Zapopan.

“Es una agresión contra la libertad de asociación, contra los derechos de los trabajadores de optar por sindicatos distintos a los que encabeza Juan Pelayo”, acusó Peña Cortés. Ese sindicalismo “a modo” garantiza que la permanencia de la “burocracia dorada”, frase célebre del ex gobernador Emilio González (él mismo miembro de la casta privilegiado) que llegó para quedarse.

Claves

Gremio en crisis

- En Jalisco, 3% de los trabajadores están en el gobierno, 22% en las actividades comerciales, 19% en la industria manufacturera, 9% en actividades agropecuarias, 4% en transportes y comunicaciones, 7% en la industria de la construcción, y 35% para otras actividades, según el INEGI

- Los trabajadores en el gobierno se dividen en dos grupos: de confianza y sindicalizados. Los segundos reclaman una creciente depauperación en sus ingresos y sus derechos y, por ello, pretenden protestar hoy contra el tope salarial, pues apenas recibieron 3.5% de incremento en la más reciente negociación

- Los burócratas han sido un sector tradicionalmente utilizado con fines políticos, lo que ha llevado a tratar de controlar a sus organizaciones y a reprimir su libre asociación, incluso en gobiernos panistas, cuyos principios ideológicos supuestamente la favorecían