Profepa no llegó y el estero no se abrió

Hace 20 días, mil moradores de San Pancho demandaron a Enrique Peña Nieto.

Guadalajara

Ayer pasaron once días hábiles desde que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confirmó la clausura de las obras del bordo en el arroyo Los Izotes y el estero de San Francisco, en Nayarit. Aunque en diez días la empresa afectada, Inmobiliaria San Pancho, debía “recuperar el
funcionamiento hidrológico” del humedal, ni se hicieron las obras, ni los inspectores del organismo federal cumplieron con la inspección de rigor.

Ciudadanos integrados al movimiento local para detener los daños, denunciaron a MILENIO JALISCO que el muro de tierra no ha sido removido. Según
funcionarios de la Profepa en la Ciudad de México, la delegación de la misma en Tepic informó que las obras apenas comenzarán “en uno o dos días”, es decir, se violó de forma abierta el plazo establecido por la autoridad. 

Hace 20 días, mil moradores de San Pancho, más de un tercio de su población total, demandaron por medio de una carta al presidente de la república, Enrique Peña Nieto, restaurar el daño ambiental provocado al estero.“Le hacemos de su pleno conocimiento que los habitantes de la comunidad […] nos hemos percatado claramente de las graves amenazas e impactos ambientales, económicos y sociales causados por las obras realizadas por la empresa Inmobiliaria San Pancho en el arroyo Los Izotes y la laguna costera o estero de San Pancho, así como el desarticulado e ineficiente trabajo de las dependencias del sector ambiental para defendernos y garantizarnos un medio ambiente sano a nuestra población”.

Señalaron a la empresa por “el retiro de la tubería colocada en el bordo histórico aledaño al arroyo mencionado, que es reconocido por todos los pobladores como el límite entre la propiedad privada y la zona federal inundable. Esta tubería debería haber conectado la planta de tratamiento uno con la planta de tratamiento dos, desde principios del 2013, sin embargo la citada inmobiliaria ha bloqueado, física y jurídicamente, esa conexión provocando que las aguas negras crudas se sigan derramando a nuestro estero y eventualmente al mar afectando al medio ambiente que nos sustenta y a nuestra salud”.

Como resultado, la inspección de Profepa el 3 de febrero, y las sanciones. Tras lo cual, no ha pasado nada.