Productores de la Ciénega de Chapala reclaman regreso al precio de garantía

Los bajos precios para el maíz y el sorgo amenazas con colapso a miles de campesinos de temporal en la zona limítrofe de Jalisco y Michoacán. 

Guadalajara

Agricultores de la región Ciénega de Chapala que abarca municipios de Jalisco y Michoacán, demandan al gobierno federal el restablecimiento de la política de precios de garantía que permite fijar en 4 mil pesos la tonelada de sorgo y 5 mil la tonelada de maíz.

En conferencia de prensa, representantes de los productores destacaron que está colapsando sus negocios debido a que se les está pagando a menos de 2500 pesos la tonelada, lo que da en una hectárea promedio menos de 20 mil pesos contra 31 mil pesos invertidos en el paquete tecnológico.

Destacaron que quienes están llevando la ganancia son los acaparadores de granos, representados en la zona por las empresas Minsa y Maseca, además de un tradicional acaparador regional Cástulo Saldaña.

Reconocieron que hay apertura de los gobiernos de los estados de Jalisco y Michoacán pero lo que ofrecen son migajas contra el tamaño del problema. Esto, aunado a la gran inseguridad de la región por la presencia del crimen organizado, deja en situación social más frágil aún a los hombres del campo. La tasa de migración ronda 50% y hay muchas tentaciones par alas productores más desesperados por la presión de los delincuentes.

“Necesitamos 72.3 kilogramos de sorgo o 50 kilogramos de maíz para podernos comprar un kilogramo de carne, lo que demuestra que el libre mercado y la especulación no son la solución para nuestros problemas”, dijeron Juan García Navarro y Oscar López Cervantes, representantes del consejo interestatal de productores agropecuarios.

Una comitiva del grupo acudirá la siguiente semana a la ciudad de México en busca de cambios sustanciales a la política agropecuaria, de manera que no les den solamente una “aspirina” sino una solución de fondo al grave problema del campo. Reconocen que tiene 20 años reclamando lo mismo, pero el gobierno federal no ha tenido voluntad política para cambiar.