El acto religioso y su importancia cultural

La Procesión del Silencio se mantiene en la Península Ibérica desde el siglo X, mientras que al Pueblo Mágico de Viesca arribó en el año de 1741.
La tradición de la Procesión del Silencio llegó a Viesca en 1741.
La tradición de la Procesión del Silencio llegó a Viesca en 1741. (Miguel Ángel González Jiménez)

Viesca, Coahuila

"Es parte de la tradición, del teatro sacro con el que se hizo la conquista espiritual de los mexicanos en la época de los primeros conquistadores y frailes misioneros que vinieron".

"Entonces la manera de evangelizar era a través de representaciones auto sacramentales, la Pasión de Cristo, Pastorelas y la Procesión del Silencio", expuso Gerardo Moscoso, director de teatro y parte del cuerpo organizador.

"Ese es un toque original que solamente hay aquí, el que los Cardencheros de Sapioriz participen con esta música, que tiene su origen también en el canto gregoriano".

Recordó que esta es una tradición que se mantiene en la península ibérica desde el siglo X, siendo que a Viesca llegó en 1741, aunque realmente esta tradición no se ha conservado de la manera en la que se ha celebrado este y el pasado año.

Declaró que estos 2 años han sido un intento por parte de las autoridades del Estado de dar un impulso a la procesión que tiene tres vertientes: la religiosa, la cultural y el turístico.

Hay que resaltar que este acto se repite en otras partes de la república como en San Luis Potosí, donde se organiza una de las más importantes y famosas de México, así como en otras partes del mundo, principalmente en España.

Por otro lado, fue única la participación de los Cardencheros durante los misterios dolorosos, pues ellos hace los que es equivalente a la Saeta, que cantan los gitanos a la imagen de la Virgen.

Para remachar Gerardo Moscoso señaló que la Procesión del Silencio celebrado en Viesca es "una manera de impulsar el turismo religioso, la reflexión, las tradiciones populares y el turismo para un pueblo que necesita reactivarse y que tiene cosas muy singulares como un árbol en el que estuvo atado el padre de la patria, Miguel Hidalgo y una casa donde estuvo Benito Juárez".