Legisladores: promotores de transparencia en la opacidad

Khemvirg Puente Martínez, catedrático de la UNAM, ofreció la mesa de trabajo titulada "Del Gobierno Abierto al Parlamento Abierto", donde destacó el mal actuar de los políticos mexicanos.
Khemvirg Puente Martínez, catedrático de la UNAM habló sobre la transparencia en el Legislativo.
Khemvirg Puente Martínez, catedrático de la UNAM habló sobre la transparencia en el Legislativo. (Martín Piña)

Torreón, Coahuila

Este martes por la mañana continuaron las actividades del Primer Congreso Internacional sobre Gobierno Abierto y Rendición de Cuentas.

"La información podría ser manipulada por los medios de comunicación, ya que estos magnifican situaciones y sólo dan a conocer lo que ellos quieren que la ciudadanía sepa".

La primer mesa de trabajo se tituló "Del Gobierno Abierto al Parlamento Abierto", Khemvirg Puente Martínez de la UNAM abordó el tema desde la cuestión legislativa y su transparencia.

El catedrático destacó que en una democracia es altamente sospechoso que se logren acuerdos unánimes, en México los pactos que favorezcan los intereses partidarios está a la orden del día.

Ya que en un sistema democrático integrado por partidos políticos, lo que se espera es la diferencia ideológica, el diálogo, la discusión de las ideas.

Khemvinrg Puente destacó que la información es un factor clave para los tomadores de decisiones, incluida la ciudadanía.

Sin embargo mencionó que la información podría ser manipulada por los medios de comunicación, ya que estos magnifican situaciones y sólo dan a conocer lo que ellos quieren que la ciudadanía sepa, entonces se cae en la subinformación.

Las opiniones y decisiones pueden ser basadas en la desinformación o la información superficial, que como premisa es pobre de contenido y abundante en los medios de comunicación tradicionales.

El especialista destacó que en la nueva ley orgánica de transparencia legislativa creada en 2012, en su artículo 93 señala que las comisiones podrían ser públicas si así lo acuerdan los mismos legisladores, ya que a iniciativa de los ciudadanos no podrían estar presentes en alguna comisión sin expresa autorización de los representantes del pueblo.

"Otro caso de opacidad es el artículo 110 de la ley de transparencia legislativa, en su artículo transitorio lo que señala es que quienes hacen la ley se excluyen de su cumplimiento, es decir desde la ley se aprueban las excepciones".

Respecto a la ley de transparencia legislativa en un estudio que realizó la UNAM con los legisladores de todos los partidos políticos, la conclusión a la que se llegó fue que los diputados desconocen quiénes integran la comisión, dónde se les puede contactar.

Respecto a la opacidad legislativa, el catedrático resaltó que a diferencia de los ciudadanos comunes, los legisladores no necesitan presentar facturas, comprobantes fiscales o rendir cuentas de sus gastos, ya que la comprobación de los gastos se logra y se aprueba siempre y cuando lleve la firma del coordinador del grupo parlamentario al que represente.

En esta misma ley, en el apartado 3827-12 da paso a la existencia de partidas que se asignan de todos los remanentes que existen en San Lázaro, a pesar de que están prohibidas por la SHCP.

Las opiniones y decisiones pueden ser basadas en la desinformación o la información superficial, que como premisa es pobre de contenido y abundante en los medios de comunicación tradicionales.

Incluso la Auditoría Superior ha señalado a estas prácticas como anomalías, sin que esto represente una llamada de atención para los legisladores, ya que de esas partidas salen los apoyos para los políticos y sus campañas.

En otro estudio que se realizó en la UNAM de noviembre a diciembre de 2014 con los legisladores de todos los partidos políticos, se les pidió que se autoevaluaran y los resultados fueron los siguientes:

En materia de transparencia y rendición de cuentas se reprobaron a ellos mismos, mientras en representatividad, política internacional, capacidad legislativa y control ejecutivo se evaluaron con los máximos puntajes.

Como conclusión advirtió que la voz ciudadana será quien exija a los representantes día a día y no cada 6 o 3 años.