Atienden a niños en riesgo de ser adictos

En los sectores poniente, oriente y sur de Torreón, Pronapred desarrollen habilidades y actitudes, para fomentar la prevención del delito y la reconstrucción del tejido social.
Gracias al apoyo de los directores de las escuelas se superaron las metas.
Gracias al apoyo de los directores de las escuelas se superaron las metas. (Brenda Alcalá)

Torreón, Coahuila

Con el Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia (Pronapred), se atienden mil 400 personas en riesgo de adicciones y violencia, que habitan en los polígonos poniente, oriente y sur de Torreón.

"Prevención temprana y atención de adicciones en la comunidad escolar", es el nombre del programa que dirige Alejandro Álvarez y atiende cuatro grupos de edad: niños que cursan preescolar y primaria, adolescentes de secundaria y adultos de 18 a 30 años, así como padres de familia, maestros y tutores.

El programa forma parte del Pronapred y se desarrolla en 15 talleres con cada grupo participante.

Al inicio acudían para ver si recibían algo a cambio, conforme transcurren las sesiones quieren aprender y trabajar.

La temática tiene un perfil psicodinámico y un enfoque interactivo y creativo, con el objetivo de que desarrollen habilidades y actitudes, para fomentar la prevención del delito y la reconstrucción del tejido social.

La meta del programa era atender a 400 niños de hasta 12 años de edad, pero a los talleres han asistido 680. Lo mismo sucedió con el grupo de adolescentes de hasta 17 años de edad, que de 250 pasó a 380 y en el caso de los adultos de hasta 30 años de edad, el objetivo eran 200 y fueron 350.

Gracias al apoyo de los directores de las escuelas se superaron las metas, pues no solo facilitaron las instalaciones para la impartición del taller, sino que promovieron los talleres entre sus alumnos y padres de familia.

Los talleristas tienen especialidad en el manejo de adicciones, terapia infantil, psicopedagogía, lenguaje y aprendizaje.

El objetivo es que desarrollen habilidades para fomentar la prevención del delito y reconstrucción del tejido social.

"Todo está encaminado a un programa social psicodinámico, son actividades infantiles que pueden parecer un juego pero todas conllevan un aprendizaje", dijo Alejandro Álvarez, proyectista, consultor y quien cuenta con una maestría en psicología organizacional.

Trabajan en tres polígonos: sur, norte y poniente. Cada una a pesar de que están en la misma ciudad, presentan situaciones diferentes porque en un sector la actividad económica está centrada en el comercio y en otros es maquilador.

"Nosotros definimos los talleres de acuerdo al polígono, para eso previamente realizamos un censo y determinar cuántas iglesias hay en cada sector, cuántas escuelas, cuántos centros comunitarios y desgraciadamente también tenemos qué conocer cuántas cantinas o puntos de venta hay".

Al inicio los niños, adolescentes y adultos, acudían para ver si recibían algo a cambio, pero conforme transcurren las sesiones, quieren aprender y trabajar, de ahí la importancia de que los talleristas sean profesionistas.