El agua en los albores de la modernidad

De 1898 a 1909 se construyeron más de una decena de presas privadas con calidad técnica y capacidad de almacenamiento para dar mayor empuje al sector agrícola de Durango.
Presas en el estado de Durango presentan niveles bajos de almacenamiento.
Presas de Durango afectadas en los últimos años por la sequía. (ESPECIAL)

Durango

Cuando la economía mexicana se encontraba sujeta al desarrollo y expansión de Estados Unidos y los países industrializados de Europa, el campo local entraba en un proceso de crecimiento sustentado en la explotación de sus recursos naturales durante el Porfiriato, cuenta la investigadora Gloria Estela Cano Cooley.

Durante esos años, Durango se colocó en los primeros lugares a nivel nacional en todos los sectores productivos, como lo fue en el tema minero, agrícola, maderero, ganadero y de guayulero.

La modernización del campo durante esta época fue por medio de los planteamientos de Porfirio Díaz y se logró una cantidad importante de inversiones extranjeras, por medio de estímulos. Y con la intensión que en el futuro se fueran incorporando gradualmente más tierras a la producción mercantil.

Recuerda que el caso más significativo de esto fue en la agricultura, en la que el río Nazas jugaría un gran papel. "El mayor aprovechamiento de sus aguas para irrigar las extensivas tierras algodoneras de Durango y Coahuila, en La Laguna, daría origen a la región agrícola que ha sido llamado 'El reino del algodón en México', y 'El escaparate de la modernización porfiriana', por Manuel Plana y William Meyers, respectivamente".

Habla la investigadora que obras de irrigación se realizaron en el Estado y en el lapso de 1898 y 1909, se construyó con calidad técnica así como capacidad de almacenamiento más de una decena de presas privadas.

Indica, que según los datos de Miguel Vallebueno, en el municipio de Durango fue edificada una presa de nombre San Lorenzo y un año después se realizó otra en Topias, edificada en un racho Garavito.

En otros municipios se realizaron también presas, como en Cuencamé, Canatlán, Santiago Papasquiaro, Pánuco de Coronado, Coneto de Comonfort y Nombre de Dios.