“Mi padre, un federalista crítico y un reformador”

Su hijo Héctor Faya Rodríguez dijo que Jacinto Faya Viesca a pesar de su idealismo logró resultados tangibles que se pueden encontrar en varias reformas constitucionales.
Héctor Faya Rodríguez.
Héctor Faya Rodríguez. (Raúl Coronado Garcés)

Saltillo, Coahuila

Jacinto Faya Viesca fue un abogado lagunero, un escritor reconocido y un padre de familia de tiempo completo, pero sobre todo fue un idealista que desde provincia actuó a favor del federalismo y la democracia. A pesar de su idealismo logró resultados tangibles que se pueden encontrar en varias reformas constitucionales.

Así lo afirmó el tercero de sus hijos, Héctor Faya Rodríguez, en el acto de instauración del reconocimiento jurídico que lleva el nombre de su padre y que dijo, constituye "un reencuentro con nuestros ideales... un retorno a la aspiración compartida de ser mejores: es un reconocimiento a la tradición jurídica transformadora de Coahuila".

En presencia de sus hermanos Jacinto, Alejandro y José Antonio y de su tía María del Carmen, el también abogado recordó los momentos más relevantes en la vida de su padre.

“Él estaba convencido de que vivimos en una especie de esquizofrenia jurídica por denominarnos federalistas frente a la Constitución".

Señaló que a pesar de ser un estudioso del Derecho y por ende del poder político, nunca tuvo vocación para ejercerlo. Más bien buscó acercarse a la gente a través del poder de la palabra.

Y en los últimos años de su vida escribió incansable su columna “Palabras de poder”, en la que sintetizó lo mejor del pensamiento humano.

Como jurista, dijo, fue autor de nueve libros, decenas de ensayos y al menos 300 conferencias magistrales, pero él fue más allá de ser un escritor. “Escribía para luchar por algo”, dijo Héctor Faya.

“Escribía para insistir en las necesidades del México de su tiempo. E insistió en la urgencia de consolidar un federalismo real que fomentara la justicia, la igualdad, la democracia".

A diferencia de otros académicos que escriben sobre el poder con cierta complacencia, dijo, él analizó el Derecho y el poder desde provincia, con espíritu crítico, censurando el centralismo que inhibe la creatividad y la iniciativa que nacen en la localidad.

“Él estaba convencido de que vivimos en una especie de esquizofrenia jurídica por denominarnos federalistas frente a la Constitución, siendo que en realidad hemos sido y somos más centralistas que muchos países unitarios”, apuntó su hijo.

Pero si bien Jacinto Faya Viesca nunca llegó a ser un legislador, participó desde su posición en muchas iniciativas relevantes. Así, trabajó en la reforma constitucional que dio más autonomía al municipio y lo mismo en reformas recientes que establecieron mecanismos de emergencia en caso de que pudiera ausentarse el Presidente de la República.

“El Derecho fue para mi padre, el instrumento por excelencia para buscar la justicia y la equidad para todas las personas”, dijo.

Héctor Faya, quien culminó su evocación con un recuerdo más. Su padre tuvo un amigo llamado Alejo González, quien solía decirle, cuando volvía a Torreón después  de trabajar en Saltillo “Jacinto, una vez más regresas con las banderas izadas en lo alto”.

Gracias al premio instituido este viernes, dijo Héctor Faya, su padre se quedará siempre en Saltillo, con las banderas izadas en lo alto.