Premian a fundadora de refugio para víctimas de trata

Camino a Casa tiene como objeto la rehabilitación integral de niñas y jóvenes que fueron víctimas de explotación sexual y comercial infantil.

Huixquilucan

La fundación Camino a Casa fue el primer refugio de alta seguridad en México dedicado a la atención de niñas y jóvenes víctimas de explotación sexual, y entre sus fundadores se encuentra Patricia Prado Hernández, egresada de Psicología de la Universidad Iberoamericana.

Prado, ganadora del tercer lugar del Premio Ibero Compromiso Social, narró que el albergue fue abierto en el año 2005, luego de que miembros de la sociedad civil se percataran de que la trata de personas crecía de manera alarmante en México y en el mundo.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), se calcula que hay 12 millones de personas víctimas de este crimen.

"Cuando empezó la fundación, no existía ningún refugio, ni siquiera alguna casa o modelo de atención específicamente dirigido niñas que hubieran sido víctimas de este delito. Se hablaba muy poco de este problema, que ha existido desde hace siglos", contó Prado, quien detalló que fue hasta la década de los 90 cuando comenzó a abordarse la situación en nuestro país.

Fundación Camino a Casa tiene como objeto la rehabilitación integral de niñas y jóvenes que fueron víctimas de explotación sexual y comercial infantil, y hoy ha atendido a más de 154 sobrevivientes, cuyas edades oscilan entre los 6 y los 18 años.

La psicóloga, quien cuenta con 25 años de experiencia como voluntaria, explicó que en el refugio, para lograr la reintegración exitosa de una sobreviviente, a su llegada se les hace sentir "como en casa", y se les ofrece un modelo de atención psiquiátrica y psicológica personalizada. Una vez concretado este primer apoyo, se trabaja en su plan de vida y sus metas a futuro.

"El resultado ha sido muy exitoso. Abrimos hace un año y medio el programa de medio camino para niñas y ya habían superado la problemática, pero no tenían a dónde ir. Actualmente tenemos seis en la universidad", y relató que una de ellas quiere ser diputada; otra, gobernadora de su estado.

Patricia Prado, quien impulsó la promulgación de la Ley General contra la Trata de Personas junto con la ex diputada Rosy Orozco, detalló que el empoderamiento es muy importante para la reinserción de las víctimas a la sociedad, pues ellas "cooperan con la policía, y se saben parte de ese proceso de rescate. Dicen, 'yo voy a detener esto'".

Con respecto a la Ibero, y el premio que recibió, la directora externó: "Creo que la universidad selló en mímucho de este sentido social que uno debe tener en la vida".

Recordó, como experiencias que la marcaron, el haber sido parte del movimiento scout durante 12 años, así como su labor de servicio social en un hospital psiquiátrico en Valsequillo, Puebla, y su trayectoria de ocho años, en el tema de valores y principios.

"Me da mucho gusto este premio; me siento muy orgullosa de que mi universidad tenga ese enfoque humanista y social donde, realmente, lo que se siembre en un estudiante debe verse a la larga en sus vidas", expresó sobre el reconocimiento otorgado por la Ibero a finales del presente año.