Posadas con carne asada y de día

En Torreón ya son muy pocas en donde se reza el Rosario o se adora al Niño Dios, sólo se ve en colonias populares y ejidos. La inseguridad es otro factor que propicia se realicen de día y tarde.
Se mantiene la tradición de fabricar piñatas.
Se mantiene la tradición de fabricar piñatas. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

La llegada de nuevas costumbres y principalmente la inseguridad en La Laguna, han motivado la celebración de las posadas desde finales de noviembre, de día o tarde, para dejar de lado la noche o "meterse temprano".

El  personal de las empresas incluso ya no espera que el personal de recursos humanos les organice el festejo, entre ellos se ponen de acuerdo y se reúnen desde mediodía en los mismos centros de trabajo o salones de fiesta.

En estas posadas ya no se reza el Rosario o se adora al Niño Dios que recorre aún la sala de las casas de la región en posadas familiares.

Se  asa carne, se sirven “bombas” de queso y se agregan chiles chilacas y frijoles “charros” , que se acompaña con cerveza o licor. Tampoco hay buñuelos se opta por un postre más práctico como el pastel o pay.

Las que aún guardan la tradición

En Lerdo "sobreviven", donde el párroco del Sagrado Corazón, Rubén González, organiza durante los nueve días de la fiesta, posaditas infantiles vivientes que recorren las calles del centro de la ciudad.

En la colonia San isidro se mantiene la tradición de fabricar piñatas tradicionales con siete picos, pero también con figuras de moda en la televisión o de personajes regionales como “El padre Manuelito”, que encabezó la peregrinación de la Diócesis de Torreón, a principios de diciembre.

Sergio Corona Páez, cronista de Torreón, señaló que las tradiciones cambian con las nuevas formas de vida en la región.

Manuel Ramírez, cronista de Gómez  Palacio dijo que la iglesia trata de mantener estas formas de celebración y Jesús Vargas, cronista de Lerdo, testimonia las celebraciones “acardenchadas” de la pastorela de Sapioriz.