Una bala lo condujo por otro camino en la vida

"El Flower" de 43 años fue herido en 1991 y quedó sin poder caminar, el suicidio pasó por su mente, ya que pensaba que no servía de nada. Hoy es policía de Torreón en el área de monitoreo.
Florentino González Vázquez "El Flower".
Florentino González Vázquez "El Flower". (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

"No puedo caminar pero sigo caminando por la vida", fueron palabras que le salieron del alma a Florentino González Vázquez de 43 años de edad, quien es discapacitado y se desempeña como oficial activo, en el área de monitoreo de la Dirección de Seguridad Pública de Torreón. 

En 1991 cuando tenía 20 años, "El Flower" como lo conocen sus compañeros, quedó parapléjico a consecuencia de una herida de bala que recibió en la parte media de la espalda, en el momento que buscaba a su hermano, quien se encontraba a las afueras de una tienda de abarrotes.

"Mi hermano había salido a la tienda que estaba a la vuelta de mi casa, cuando de repente se escucharon muchos gritos y fui a buscarlo y en el momento que llegue un individuo me disparó por detrás con una pistola y caí al suelo sin saber que había sucedido", narró.

Ha sido atleta paraolímpico en la Ciudad de México, en donde buscó un lugar en la selección de Coahuila, además de participar en los maratones de 10k, 5k y el de Lala, en el que concluyó con 42 kilómetros.

Recordó que fue trasladado a la Clínica 16 del Seguro Social, en donde quedó internado y grave en el área de terapia intensiva.

Con la mirada clavada en el escritorio y reproduciendo ese instante, Florentino narró uno de los episodios más terribles de su vida, al saber que uno de sus pulmones fue perforado y su médula espinal había terminado con una seria lesión que le dejó secuelas de por vida.

Por un momento guardó silencio y con voz pasiva continuó con la narración. "Fueron momentos muy difíciles para mí, ya que tarde más de un año y medio en recuperarme, pero con la fatal noticia que jamás volvería a caminar y caí en un cuadro de depresión severo y tarde otro año más para asimilar lo que me había pasado y así enfrentar mi realidad".

Conforme narraba su experiencia llegó al momento que le hizo cambiar su vida y emprender un nuevo reto como persona discapacitada.

"No sé cómo fue pero sucedió, ingresé a la academia de la Policía Municipal en 1994, en donde aprendí todas las estrategias policiacas que se empleaban en ese entonces y para el siguiente año fui aceptado como oficial activo", recordó con mucha emoción "El Flower".

Con los ojos cristalinos llegó a pensar en suicidarse. "Pensé que ya no servía para nada, pensé que mi mundo se había acabado, pensé en que ya no podría caminar, correr bailar, entonces para qué vivir".

Pero de repente un día, "El Flower" se levantó con la firme decisión de emprender su propio proyecto de vida y a partir de ahí lo construyó volteando los ojos al cielo y con la convicción que todo se edifica a través de la voluntad.

Florentino se desplaza en una silla de ruedas y realiza sus actividades como cualquier persona común y corriente, además se siente orgullo de ser un policía de la dirección de Seguridad Pública, la cual le mostró que no hay imposible para el quiere ser útil a pesar de la discapacidad.

También ha participado como atleta paraolímpico en la Ciudad de México, en donde buscó un lugar en la selección de Coahuila, además de participar en los maratones de 10k, 5k y el de Lala, en el que concluyó con 42 kilómetros.