Pobreza detona violencia familiar

La falta de recursos económicos se ha convertido en uno de los principales factores para la agresión verbal, física y psicológica al interior de los hogares de la zona sur del estado.
Marcha para combatir la violencia.
Violencia familiar. (Antonio López)

Tampico

La falta de recurso económico, divorcio, separaciones, son los factores claves del alto índice de violencia intrafamiliar, principales detonantes de agresión, verbal, psicológica y física tanto para las mujeres como para los menores, que se vive en el sur de Tamaulipas, reportan Procuradoras del Sistema DIF en Ciudad Madero y Altamira. “La violencia doméstica es debido a la crisis que se está incrementando en la sociedad”.

En Ciudad Madero, los sectores más vulnerables son El Chispús y 15 de Mayo, donde la pobreza es uno de los factores claves en este tipo de violencia, aunque no se descarta que exista en niveles de clase media y alta”, refirió Antonia Cuervo, Procuradora del DIF en la urbe petrolera.

En Altamira, el factor económico ha sido de las causales que han generado violencia dentro del seno familiar, dijo Gabriela Berenice Ibarra Lozano, Procuradora del sistema DIF en este municipio.

Expuso que se ha confirmado que la mayoría de los jóvenes que se han enfrentado a golpes en la vía pública, son hijos de matrimonios divorciados o de familias donde prevalece la pérdida de valores.

“La violencia no necesariamente tiene que ser física, los más afectados son los hijos, porque se trata de castigar a la mamá y son los afectados, aunque la mayoría de las denuncias es por violencia económica, física no la hemos tenido que apoyar para llevar a las mujeres a interponer alguna denuncia”, expresó.

Destacó que la figura del varón tiene gran importancia en los problemas de violencia doméstica cuando éstos se deben a una pérdida del poder adquisitivo.

“El hombre que vive en pobreza sufre un aumento del estrés por una crisis de identidad masculina, esta situación coadyuva a que se genere signos de enojo y por tanto la violencia al interior del seno familiar”.

La Procuradora del DIF Altamira, indicó que se ha logrado brindar apoyo con psicólogos a las personas que llegan denunciar la violencia intrafamiliar ya sea por las agresiones físicas y en la mayoría de los casos el factor económico, que es lo que más llega a presentar.

En Ciudad Madero, la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia, recibe al menos 80 denuncias mensuales de mujeres que han sido violentadas, es decir que reciben maltrato verbal, emocional y físico, recientemente una persona del sexo femenino fue albergada en la Casa Hogar por golpes de parte de su pareja, tras haber interpuesto la denuncia correspondiente.

“En Ciudad Madero se nos acercan de las colonias Las Flores, Chispús, Miramápolis, donde la violencia doméstica que se ha estado presentando es por la falta de recursos económicos, la pareja tiende a discutir, surgen las malas palabras, las ofensas y en algunos casos llegan a los golpes”, indicó.

Destacó que en la mayoría de los casos, las mujeres son víctimas de este tipo de violencia que en los últimos años se ha logrado que procedan a denunciar los hechos, de esta forma las féminas son canalizadas a la casa Hogar de este organismo, donde reciben apoyos asistenciales para que logren ser autosuficientes.

Antonia Cuervo, destacó que de permitirse que persista la violencia, se puede convertir en un problema de salud pública, por el alto índice de hogares desintegrados e hijos de padres divorciados.

Cabe destacar que según la Organización Mundial de la Salud casi la mitad de las mujeres que mueren por homicidio son asesinadas por sus maridos o parejas actuales o anteriores, porcentaje que se eleva hasta el 70% en algunos países.

Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) da cuenta que, entre un 25% y más de un 50% de mujeres latinoamericanas, dependiendo del país donde viven, sufre algún tipo de violencia en el hogar, de igual manera un estudio realizado por el Banco Mundial muestra que uno de cada cinco días activos que pierden las mujeres por problemas de salud, se debe a las manifestaciones de violencia doméstica.

Según la Organización Internacional del Trabajo la trata con fines de explotación económica o sexual afecta cada año alrededor de 2,5 millones de personas en el mundo.

La mayor proporción de ellas son mujeres para ser explotadas sexualmente, 85% según las Naciones Unidas, y de ese porcentaje el 50% serían menores de edad. Se registran además diversos tipos de explotación como el trabajo doméstico, los matrimonios serviles, y otras formas de esclavitud.