Piden sumar a sociedad en operativos de vialidad

Héctor Valencia, ex delegado de Tránsito dice que se tienen que inhibir a la autoridad y al conductor.
El influyentismo afecta el desempeño de autoridades.
El influyentismo afecta el desempeño de autoridades. (Noel Vergara)

Tampico

La muerte de una mujer, arrollada por un vehículo conducido por una persona en estado de ebriedad, hace evidente la necesidad de una estrategia de seguridad vial, pero ésta, debe ser supervisada por ciudadanos voluntarios.

Héctor Valencia, pionero en los operativos viales, primero como ciudadano y posteriormente como funcionario, aseguró que hoy la supervisión no es la adecuada, y que el principal problema sigue siendo la corrupción.

Incluso, en operativos con participación civil, se ha denunciado “influyentismo”, no solo de los agentes viales, sino de copartícipes en los operativos, y esto resta credibilidad.

“Hace falta supervisión, pero sobre todo compromiso. Tanto de los buenos como los malos, tanto de la autoridad como el ciudadano, todos tienen amigos”.

Valencia llamó ‘como ciudadano’ a la sociedad civil a involucrarse para revertir los efectos negativos de los operativos viales, que reconoce hoy siguen afectando la legalidad y la imagen de la autoridad.

“En su momento cuando fui presidente de la Unión de Padres, fui invitado por Fernando Azcárraga, y se vigilaba de cerca que no hubiera abusos, y eso inhibe a la autoridad, y al conductor”.Aunado a esto, el ex titular de Tránsito sostiene que la estrategia debe ser complementaria, no solo en alcoholemia que reconoce como el foco rojo, sino también en seguridad vial.

El caso de la mujer arrollado en la avenida Hidalgo, muestra poca vigilancia en una de las vialidades más importantes de la zona.“Hace falta vigilancia, eso se puede ver, no solo de noche, sino de día, en los cruceros peligrosos, en las avenidas, no hay presencia que inhiba”.

Pero el problema también es la autoridad, refirió, ya que los agentes viales están conocidos por los abusos. “No están comprometidos y hay que llevarlos a ello, desde la autoridad, los representantes de gobierno y los padres. Amigos no”.

Valencia señaló un ejemplo: “El Veracruz, ¿lo conoces? Él está en un cruce importante de Madero, y es un ejemplo, así deberían ser todos los agentes. Hay agentes buenos y malos, pero muy pocos como él.

Todos lo saludan, pero si vienes hablando por teléfono, te llama la atención o te infracciona, no importa si eres su amigo, y recibes la infracción con una sonrisa.

Los agentes viales no saben hacer eso”.