México, preparado para la caída del precio del petróleo: estudio

De acuerdo a un análisis económico, se destacó que la situación se traducirá en una acumulación de reservas más lenta.

Monterrey

Aunque se debe considerar que la economía mexicana ya no está fundamentada en el petróleo, la baja de precios energéticos a nivel internacional plantea riesgos para la economía nacional. La fluctuación de los precios del petróleo se resentirá principalmente en las finanzas públicas y en los ingresos fiscales.

Esto, de acuerdo a un análisis económico elaborado por Banorte-Ixe donde se destacó que la situación se traducirá en una acumulación de reservas más lenta.

Sin embargo, se podrían reducir los incentivos para invertir en pozos de gas shale, e incentivar para invertir en aguas poco profundas y campos terrestres convencionales. En ese contexto, el estudio afirma que "el impacto de los precios del petróleo en la economía mexicana será limitado en el corto e incluso en el mediano plazo".

El estudio, firmado por el director general de Análisis Económico, Gabriel Casillas, y la directora ejecutiva de Análisis y Estrategia, Delia Paredes, destacó que "mientras los ingresos del gobierno y el ritmo de acumulación de reservas responden a las fluctuaciones del precio del petróleo en el corto plazo, los incentivos para invertir en la industria petrolera en México también son relevantes en el largo plazo.

"A pesar de que hace varios años era considerado un país petrolero, México ha sido capaz de abrir y diversificar su economía. De hecho, mientras que las exportaciones solían representar menos del 10 por ciento del PIB a principios de los noventa, hoy en día éstas representan casi el 30 por ciento. Adicionalmente, el 80 por ciento de las exportaciones mexicanas con manufactureras. Como resultado, la producción de petróleo crudo y productos relacionados con el mismo sólo representan menos del 6 por ciento del PIB, y a las exportaciones de petróleo crudo representan sólo el 13 por ciento de las exportaciones totales".

Sin embargo, la participación de los ingresos fiscales representa alrededor del 33 por ciento de los ingresos totales, lo que podría significar un impacto en éstos.

El estudio destacó que para esto existen tres mecanismos que han contribuido en atenuar el impacto de la volatilidad del precio del petróleo sobre la economía: el programa de coberturas petroleras del gobierno, el régimen cambiario de libre flotación de México, y la política de precios de la gasolina.

"Es importante destacar la relación que existe entre los precios del petróleo y la economía de Estados Unidos, así como el estrecho vínculo económico entre Estados Unidos y México. En este contexto, los menores precios del petróleo siempre han ayudado a impulsar el consumo privado en los Estados Unidos.

Como resultado, una actividad económica más dinámica en los Estados Unidos se traduce en mayores tasas de crecimiento para México y mayores ingresos fiscales no petroleros para el gobierno, lo cual también ayuda a hacer frente a los menores precios del petróleo".

Los bajos precios del petróleo, se menciona, harán la explotación de pozos de gas shale menos atractiva; el costo de traer un barril de petróleo a la superficie en estos pozos cuesta de 50 a 60 dólares. Además, las empresas productoras no son grandes compañías.

Finalmente, se concluye que habrá un bajo impacto por los bajos precios del petróleo.

"Dado los factores comentados anteriormente, la economía mexicana está preparada para enfrentar menores precios del petróleo".