Pese a compromiso, crece Congreso su nómina

El personal de base de la LX Legislatura ha disminuido en los dos últimos años, pero no así los eventuales, que da como resultado 28 mdp mensuales.
En el Congreso no han informado si ya gastaron los 15 mdp que les dio el Ejecutivo para pagar liquidaciones.
En el Congreso no han informado si ya gastaron los 15 mdp que les dio el Ejecutivo para pagar liquidaciones. (Milenio)

Guadalajara

Aunque la intención de los diputados que integran la LX Legislatura por reducir la nómina ha sido permanente, no lo han reflejado con acciones. Actualmente en el Congreso del Estado ya hay más trabajadores que cuando llegaron al cargo. El incremento se ha dado en la contratación de personal eventual. La semana pasada, los diputados aprobaron el cuarto intento por reducir la nómina, pero solo fueron lineamientos generales y delegaron la responsabilidad en el secretario general Marco Antonio Daza Mercado. Las tres estrategias anteriores han fracasado.

Al finalizar la anterior Legislatura, los diputados recortaron a todos los trabajadores supernumerarios. Si bien es cierto basificaron de manera ilegal a 219 trabajadores, sólo heredaron al personal de base, que en ese tiempo sumaba 670. Según la nómina del mes de noviembre de 2012, que aparece en la página web del Congreso local, sólo había dos trabajadores supernumerarios.

Lo anterior significa que al comenzar la actual Legislatura, incluyendo a los diputados, se pagaban 711 cheques de nómina. Ese mes, el costo de los salarios y las prestaciones representó una erogación de 24.7 millones de pesos.

Al año siguiente, en noviembre de 2013, la nómina ya había crecido a 929 empleados. Esto sucedió porque, a pesar de que se redujo el número de trabajadores de base a 622, los diputados ya habían contratado a 268 supernumerarios, más la nómina de los 39 legisladores.

Lo anterior representaba un costo mensual, entre salario y prestaciones de 32.6 millones de pesos.

Ya para este año, los diputados locales lograron bajar el número de trabajadores de base a 561, según la nómina que aparece en la página web. Sin embargo, el número de supernumerarios ha seguido creciendo, pues ya son 280. Así, más los 39 legisladores, en agosto pasado se expidieron 880 cheques de nómina.

En ese mes, el costo de la nómina para el Congreso del Estado fue de poco más de 28 millones de pesos.

El 11 de septiembre pasado, la Junta de Coordinación Política remitió al pleno un punto de acuerdo, el cual fue aprobado, para intentar de nuevo recortar la nómina. En el documento, se estableció que se desaparecerían 150 plazas.

Los legisladores establecieron en la exposición de motivos que “el Congreso del Estado atraviesa una fuerte crisis financiera, provocada por la falta de planeación en la creación de nuevas plazas de base, que sin sustento presupuestal ni un análisis técnico de necesidad, fueron creadas una gran cantidad de plazas de base (sic), que acrecentaron injustificadamente su plantilla laboral”.

También afirmaron que no hay lógica “entre el número de servidores públicos y la carga laboral vigente (...) pues la plantilla laboral está muy por encima de las necesidades laborales”.

Pero nuevamente no definieron los lineamientos que se seguirían, pues en el acuerdo sólo se dan instrucciones al secretario general para que sea quien defina el procedimiento que se seguirá, así como los términos de las liquidaciones.

Los diputados además no han informado si ya gastaron los quince millones de pesos que les dio el Ejecutivo para pagar liquidaciones.

En dos años

A finales de noviembre de 2012, los diputados locales presentaron 204 demandas laborales en contra de la basificación de un número igual de trabajadores. Las plazas fueron otorgadas de manera ilegal por la anterior Legislatura, sobre todo en los últimos días de la misma

En marzo de 2013, al aprobarse los ajustes al gasto del Poder Legislativo para ese ejercicio, se aprobaron los lineamientos para el despido de trabajadores. Serían despedidos aquellos trabajadores que no acudieran a laborar, los que tenían sueldos que no correspondieran a su función y los que no fueran necesarios. La intención era un recorte de 200 plazas, que nunca se dio

En febrero de 2014, el Congreso del Estado recibió quince millones de pesos del Poder Ejecutivo para un recorte de personal. Se trató de un adelanto de 23 millones de pesos comprometidos. Sólo alrededor de diez de los 60 trabajadores notificados han aceptado el pago y el resto demandaron laboralmente

El 11 de septiembre pasado, el pleno del Congreso del Estado aprobó la desaparición de 150 plazas, pero no informó cuáles serían los lineamientos y simplemente delegó la responsabilidad en el secretario general