Pesca para sustentar la familia, toda una proeza

Las lanchas para pescadores y lancheros se usan sólo los viernes, sábados y domingos.
Algunos tienen que adquirir el producto en otros sitios.
Algunos tienen que adquirir el producto en otros sitios. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Pescar en Cajititlán ya no es una de esas actividades que se heredan de generación en generación y aseguran el sustento de la familia desde hace algunos años. Vivir de esto se ha convertido en una proeza, mantener a una familia aún más.

Cualquier día entre semana la actividad en la laguna es básicamente nula, “solo se usan las lanchas los viernes, sábado y domingo, es el acuerdo que tenemos pescadores y lancheros”, explica un lanchero que atiende un comercio de lunes a jueves, pues en estos días, se coloca en la laguna una red de pesca que todas las tardes es retirada para recoger algo de pescado, tilapia o mojarra de lama en específico.

Y es por la tarde y muy temprano por la mañana el momento en que se puede encontrar a alguno de los casi 200 pescadores que hay en Cajititlán, fuera de esa hora, ellos realizan cualquier tipo de labor que nada tiene que ver con el agua, las escamas y las aletas, ya que deben de “vivir de algo”, es así como algunos decidieron incursionar en la albañilería, otros en el comercio ambulante, y algunos más realizan actividades de fontanería, cualquier cosa que genere un ingreso.

En la calle Cuauhtémoc, en una casa con fachada en color verde y portón negro, un letrero en la ventana da indicios de que dicha vivienda es habitada por un pescador. “Se vende filete de pescado fresco”, dice tal anuncio.

Al interior, Martín cuenta que “ya no es lo mismo, antes hasta venían de Valencia y de otros lados a comprar pescado, ahora los que tienen restaurantes aquí andan viendo dónde lo compran, ya no es negocio”, explica.

Menciona también que en ocasiones, cuando logra pescar más de tres kilos pone su letrero en la ventana, cuando no, su familia se come lo que logre extraer, algo que deja en claro que el pez que habita la laguna no está contaminado como alguna gente aún lo piensa.

La caída de la pesca en Cajititlán es tal que el gobierno del Estado entrega desde junio de 2013 un apoyo mensual a pescadores, decisión que se tomó como una medida para contrarrestar la afectación que ha tenido esta actividad y que hasta hace algunos años era una de las principales actividades económicas en la población. De esta manera destina aproximadamente 3 millones 600 mil pesos al año desde 2013, repartido entre 180 pescadores que conforman el padrón de las cuatro cooperativas de pescadores de Cajititlán y que en lo individual representan cerca de 3,800 pesos mensuales.

 “Si hay pesca hay dinero, y podemos comprarle al carnicero, al panadero, a todos nos va bien, pero de esta manera no hay la derrama que quisiéramos”, lamentó Martín.

“Antes hasta venían de Valencia y de otros lados a comprar pescado, ahora los que tienen restaurantes aquí andan viendo dónde lo compran, ya no es negocio”