Desde hace 21 años familia ofrece reliquia a peregrinos

Los Pinto Beltrán cada año compran 100 kilos de carne y tres cajas de diferentes sopas, así como 10 kilos de arroz para ofrecer alimento a quienes acuden a venerar al Señor de Mapimí.
La elaboración de la reliquia empieza cinco días antes, con las compras, ponen a remojar los chiles para el asado, partir la carne, conseguir las ollas y cazos para hacer la reliquia.
La elaboración de la reliquia empieza cinco días antes, con las compras, ponen a remojar los chiles para el asado, partir la carne, conseguir las ollas y cazos para hacer la reliquia. (Haide Ambriz Padilla )

Torreón, Coahuila

La familia Pinto Beltrán ofrece desde hace 21 años reliquia, para elaborar la comida que año con año ofrece a los peregrinos del Señor de Mapimí compra 100 kilos de carne y tres cajas de sopas de tallarín, tres de fideo, dos de espagueti, 10 kilos de arroz. Bertha Pinto Beltrán manifiesta que sus cuatro hermanas y vecinas ayudan en la elaboración de la comida.

La tradición comenzó cuando tres matrimonios se organizaron para levantar el templo y venerar al Señor de Mapimí como se merecía. Cuando se inció a hacerle fiestas en la Flor de Jimulco, se hacía en la iglesia de la comunidad, allá abajo.

"Las personas que hacemos comida y la regalamos este día, el Señor de Mapimí nos regresa lo que hicimos en salud y prosperidad a todas nuestras familias".

Las familias participaban en la elaboración de la reliquias, como un gesto de amabilidad con los peregrinos que llegaban para ver bailar a los matachines y participar con oraciones al Señor de Mapimí.

"Al principio iniciamos repartiendo comida en el cuadro, lo que ahora son las canchas de futbol, cuando estaba el padre Juan José a cargo de la iglesia, después subimos al cerro y se unieron más familias, dábamos menudo, café y pan a los peregrinos de las carretas, se brindaban las tres comidas a los visitantes de los otros ejidos".

Bertha Pinto Beltrán cuenta que la elaboración de la reliquia empieza cinco días antes, con las compras, ponen a remojar los chiles para el asado, partir la carne, conseguir las ollas y cazos para hacer la reliquia. El día de hoy se organizan equipos que dan alimento por la mañana, tarde y noche a los peregrinos.

"Este año trajimos cuatro mil platos y ya se nos agotaron, la fila de gente no termina, afortunadamente la comida tampoco se ha terminado. Las personas que hacemos comida y la regalamos este día, el Señor de Mapimí nos regresa lo que hicimos en salud y prosperidad a todas nuestras familias, por eso año con año, mientras Dios nos preste vida, seguiremos haciendo la tradicional reliquia lagunera para todos los peregrinos y visitantes a este Santuario", concluyó la señora Bertha Pinto Beltrán.