La Guadalupana llena de vida al centro de Torreón

Este domingo 125 grupos de danza participaron en la bendición y salieron de la Alameda hasta la Parroquia de Guadalupe, desde la cálida tarde hasta las 10:00 de la noche.
Todo el centro de Torreón por la Avenida Juárez se convirtió en un fiesta.
Todo el centro de Torreón por la Avenida Juárez se convirtió en un fiesta. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

Para este año en la Parroquia de Guadalupe del centro de Torreón, una de las más antiguas de la ciudad y de mayor tradición, se tienen registradas alrededor de 200 danzas. Este 23 de noviembre, participaron 125 en la tradicional bendición.

El centro se vio pletórico de fieles que salieron para ver y vivir la devoción por la Virgen de Guadalupe, manifiesta en la peregrinación que salió desde las 16:00 horas de la Alameda Zaragoza. 

A la cabeza del contingente, iba la Banda de Guerra de Zorros Laguna, precedidos por una de las más antiguas agrupaciones, 'Chicomoztoc', que en este 2014 cumplen 50 años de haber comenzado.

Se trata de una danza azteca, con caracoles que suenan y atavíos de plumas y lentejuelas. El clima benigno de la tarde dominical, favoreció a los danzantes y a los espectadores. 

Para caminar en son de sacrificio, las sandalias de llanta, o de "araña". Y el mayor de todos, el de aquellos que ofrecieron ir sin calzado, con sus pies heridos y sucios, pero cumpliendo la promesa.

Fueron 25 los primeros que llegaron, a las 17:00 horas. Previamente se habían instalado ya en las calles, puestos de vendimia de todo tipo.

Flores para ofrendar a la Virgen, figuras de la Guadalupana y santos, buñuelos, enchiladas, tacos de discada o de tripitas, globos y demás, estuvieron a la orden de los marchantes para esta verbena popular. 

Cada año son más los laguneros que asisten a estas celebraciones, que marcan el preludio de las festividades decembrinas y del fin de año. 

"Son muchas las cosas por las que tenemos que dar gracias a la Virgen y a Dios. Tenemos trabajo y salud y eo es lo más importante", dijo la señora Eréndira, quien iba caminando con una de las danzas. 

Maravillosas, las vestimentas de los danzantes eran de colores diversos. Los del IMSS iban de verde, la CTM de azul, el dorado, el tradicional rojo, el celeste, blanco y otras tonalidades, hicieron vibrante el otoño de esta ciudad. 

También los trajes aztecas, de plumas. Y las vestimentas híbridas, con camisas de cuadritos y nahuillas, o con faldones hechos de paliacate, lucieron en toda la avenida Juárez y en el atrio del templo, donde el sacerdote arrojaba agua bendita a los que iban llegando. 

Para caminar, en son de sacrificio, las sandalias de llanta, o de "araña". Y el mayor de todos, el de aquellos que ofrecieron ir sin calzado, con sus pies heridos y sucios, pero cumpliendo la promesa. 

Al paso de los grupos, los espectadores sacaban sus teléfonos inteligentes para tomar fotos, en el fenómeno moderno de documentar todo con estos aparatos y compartir en redes sociales. 

Y sí que valía la pena. Como cada año, el espectáculo lo brindaron los "viejos de la danza". El más aclamado fue un hombre algo pasadito de peso, con una falda y un sostén de animal print que permitía ver sus tatuajes.

A la cabeza del contingente, iba la Banda de Guerra de Zorros Laguna, precedidos por una de las más antiguas agrupaciones, 'Chicomoztoc'.

La boca colorada y una peluca rubia, y una tanga asomando por la falda, complementaron el look que se robó los aplausos de las personas.

Otro personaje fue un "viejo de la danza" vestido de granadero, caminando a paso militar y claro, asustando. Una enfermera malvada de vestimenta blanca, peluca del mismo color y piernas peludas, también brindó esa parte que representa al mal, pero también a la picardía del mexicano. 

Fue casi al as 22:00 horas que finalmente terminaron de pasar los 125 grupos de danzantes.

Destaca el hecho de que además de ellos, hay alrededor de 650 grupos de civiles, empresas, organismos civiles o gubernamentales, y vecinos, que están programados para poder también ofrendar su respeto y su respeto y veneración por la Madre de los mexicanos.