Protestan pepenadores de Simeprode

Aproximadamente 250 personas acudieron al Congreso del Estado para exigir que se les permite ingresar a la planta de procesamiento de basura en la que trabajaban desde hace años.
Los recolectores pidieron apoyo a los diputados.
Los recolectores pidieron apoyo a los diputados. (Reynaldo Ochoa)

Monterrey

Decenas de personas, mujeres, hombres y jóvenes, pepenadores de la planta Salinas Victoria del Sistema Metropolitano de Procesamiento de Desechos (Simeprode) protestaron este martes afuera del Congreso del Estado y de las oficinas de la paraestatal ubicadas en el centro de Monterrey, exigiendo que se les permita continuar trabajando.

Se trata de aproximadamente 250 personas, a quienes desde hace un mes no se les permite ingresar a dicha planta de procesamiento de basura en la que laboraban desde hace años.

Esta situación es similar a la que se presentó hace unas semanas en el municipio de Santa Catarina, donde también a dos centeneras de personas se les impidió laborar, pero tras algunas negociaciones lograron reingresar.

Virgilio Jesús Delgado Garza, uno de los afectados, explicó que los pepenadores fueron sacados del lugar con motivo de una limpieza, pero posteriormente ya no se les dejó ingresar a la planta.

"Llevamos un mes sin trabajar, porque ahí iban a hacer una limpieza, iban a sacar un material, que se había acumulado, y al último ya no regresamos, ya no nos abrieron las puertas, nomás así, sin decirnos nada", explicó.

Los cerca de 50 inconformes que acudieron a manifestarse explicaron que este trabajo representa el principal ingreso de familias enteras.

El trabajo al interior de la planta consiste en la separación de la basura, principalmente de plásticos que posteriormente venden a una empresa externa de nombre Plásticos Internacionales.

El problema es que esta actividad sólo puede ser realizada al interior de la planta, pues hacerlo en el exterior va contra las leyes de salud.

Los manifestantes permanecieron cerca de 30 minutos afuera del Congreso del Estado, exigiendo la intervención de los diputados locales y posteriormente se trasladaron a las oficinas de Simeprode ubicadas en la calle Emilio Carranza, entre Padre Mier y Matamoros, en busca de una respuesta de la paraestatal.