Peluquería “Los Cuatro Ases”, 100 años haciendo el corte

Don Pedro tiene bastantes clientes, todos hombres maduros, pues los jóvenes prefieren cortes de ornato. Están e la calle Viesca es pieza clave en la historia del Mercado Alianza de Torreón.

Torreón, Coahuila

Los cabellos vuelan por el aire y en remolinos tapizan el suelo de la peluquería “Los Cuatro Ases”, que por más de 100 años ha prestado servicio únicamente a varones.

Con cortes tradicionales como el natural oscuro o militar, asegura Pedro Armando Díaz Puentes, allí se desobedece a cuestiones estéticas o infantilismos de hombres que no quieren madurar.

Al preguntarle por las hermosas sillas con que cuenta su negocio, don Pedro asevera que han ido coleccionistas a intentar comprárselas. Incluso una de ellas tiene su propia historia.

Con un pequeño radio que emite canciones ligadas al recuerdo que dicta la estación 'El Fonógrafo', la peluquería, ubicada en la calle Viesca frente a la barda del clausurado hotel San Carlos, es pieza clave en la historia del Mercado Alianza, primer centro de suministros en Torreón.

Y don Pedro vio el desarrollo de la historia de la también barbería, pues desde los siete años llegaba al negocio con su papá, quien luego le confió los secretos del oficio que ahora a sus 70 años, continúa desempeñando.

Mientras le corta el cabello a Andrés Gutiérrez, joven cliente de “Los Cuatro Ases” desde que “su jefe lo llevó cuando estaba chavalillo”, don Pedro confiesa que en el mercado empezó a trabajar como bolero y después, su padre le enseñó a cortar el cabello.

En la barra de la peluquería la historia política contemporánea de la ciudad aparece: en un rinconcito se aprecian uno junto al otro, el vaso de plástico con el nombre de Miguel Riquelme, quien como candidato afirmaba que “Juntos sí podemos”, y el vaso de Chuy de León prometiendo “No más colonias sin agua”.

“Aquí no estoy de planta, antes trabajaba en una farmacia y corría para acá. Luego estuve durante 23 años en una escuela secundaria técnica y me venía a la peluquería porque tengo unos 40 años cortando el cabello”.

“De niño empecé limpiando zapatos en el mercado y sí, fui como el mil usos y pos tenía dos o tres trabajos. Ya vine vieja, ya me voy vieja, le decía a mi señora, como Pedro Infante en la película”, explica el peluquero.

El señor Díaz Puentes señala tener bastantes clientes, pero se trata de hombres grandes o maduros porque apunta, los jóvenes buscan cortes de ornato.

“Aquí se trabaja con pura gente grande. Los clientes chavalos, los niños, piden que el pelo de hongo, la moja, las letras, la aleta de tiburón, pero no le quieren pagar a uno por esos trabajos. Fíjese, el año pasado cobrábamos 25 pesos y al iniciar el año le subimos a 30 pesos porque ya ve cómo está caro todo”.

Este hombre con el esfuerzo de su trabajo y a sus 70 años aún mantiene una familia integrada por su esposa, su nuera y tres nietos. De ahí que intente llevar un poco más de dinero para el sostén de su casa.

Mientras cuenta que ya le crecieron los hijos y le nacieron los nietos, pasa por la peluquería una señora. Saluda a todos los clientes para luego persignarse ante el altar del peluquero, quien colocó un nicho mariano en una esquina, en tanto que San Judas Tadeo pende de un almanaque y San Martín Caballero y Jesús crucificado encontraron espacio junto a la puerta del baño.

Al preguntarle por las hermosas sillas con que cuenta su negocio, don Pedro asevera que han ido coleccionistas a intentar comprárselas. Incluso una de ellas tiene su propia historia.

“Fíjese, en esa silla trabajó cortando el pelo el Chojo Ladislao, quien fue un asaltante famoso en La Laguna. Era un buen peluquero y venía a palomear aquí, le daba chanza mi papá para despistar al enemigo”, asegura sonriente.

Del famoso ladrón, el Conjunto Primavera y banda La Mentira cantan que mató a un hombre en Pedriceña y acompañado de su gavilla asaltó el Banco Purcell en San Pedro de las Colonias, llevándose el botín a casco de caballo.

Ubicada en la calle Viesca frente a la barda del clausurado hotel San Carlos, es pieza clave en la historia del Mercado Alianza, primer centro de suministros en Torreón.

Aunque El Chojo cargaba una pistola calibre .45 milímetros y su historial refiere que tras el atracó se desató una balacera con varios muertos y un botín de 100 mil pesos, al ladrón lo mataron los soldados y fue sepultado en Torreón.

Junto a la que usaba El Chojo, las sillas han quedado desiertas. La crisis alcanzó a la peluquería donde ya no se contratan más artesanos ante falta de ingresos.

Don Pedro termina con su cliente Andrés y le pone la capa a un señor de avanzada edad quien afirma, acudía a la peluquería desde que era adolescente.

“Yo venía desde que tenía 15 años, todavía no se quemaba el mercado, los puestos eran de madera y había un cucarachero y ratas de cuatro patas y de a dos también”, precisa el cliente.