Dios le da fuerza para superar lo de Pasta de Conchos

María del Refugio Olivares Preciado, platicó que su esposo Juan Manuel Rosales quedó enterrado en la Mina 8 hace diez años, dice que su actividad de catequista le ha ayudado a salir adelante.

San Juan de Sabinas, Coahuila

La tragedia que ensombreció al sector minero del país, Pasta de Conchos, quitó la vida de 65 trabajadores mineros, para la empresa, se trataban de sus trabajadores.

Para sus familias, eran padres, hijos, esposos, tíos o abuelos, que más que darles un sustento económico, eran dadores de cariño y amor, compañeros y amigos, fueron seres humanos a quienes el destino les quitó la vida, pero la huella que dejaron permite a sus familias seguir adelante.

Tal es el caso de María del Refugio Olivares Preciado, su esposo Juan Manuel Rosales se desempeñaba como motorista al interior de la mina. Diez años han pasado y hay muchas respuestas sin contestar. Sin embargo señaló que teniendo un acercamiento con Dios le ha dado la fuerza para salir adelante junto con su familia.

Retirada de participar de manera activa en actos de agrupaciones que buscan la extracción de cuerpos de la mina, María del Refugio recuerda que al regresar de un viaje a la Ciudad de México, tuvieron un accidente automovilístico que le causó varias fracturas.

"En esa mina murieron mi papá, su hermano y un primo de ellos, en el 2006 y justo antes de irse a la misa se le avisó a mi mamá de la explosión, fue ese domingo por la mañana", recordó Jesús Roberto Rosales.

Tomando esto como una señal, decidió reencauzar su actividad y se apegó a la religión católica en donde se desempeña como catequista casi de tiempo completo: "Dios me ha dado mucha fortaleza, le pido salir adelante, ya conocía a Dios pero me refugié en la oración".

Asegura que diez años le han dado un sentido distinto a su vida, antes tenía a su esposo y frente a algún problema lo solucionaban entre los dos. Ahora está sola y tiene que salir adelante con sus hijos, ahora casados y con familia.

La pensión por viudez le mantiene económicamente, lleva cuatro años de acercarse a Dios para servirle, "a mi me ha ayudado este acercamiento, en ningún momento estuve sola, siempre tuve el apoyo de ellos".

María Trinidad Cantú, perdió a su hijo Raúl Villasana Cantú en Pasta de Conchos, envió una carta al Papa Francisco en su visita a México. Allí le expresó su sentir y su malestar por lo que señala como falta de voluntad por parte de la autoridad para extraer los cuerpos de los 63 mineros, que aún permanecen en el interior de la Mina 8.

"Tenemos el derecho de enterrar a nuestro familiar", señaló en su carta que leyó al término de la misa por el décimo año de este suceso.

"En esa mina murieron mi papá, su hermano y un primo de ellos, en el 2006 y justo antes de irse a la misa se le avisó a mi mamá de la explosión, fue ese domingo por la mañana", recordó por su parte Jesús Roberto Rosales.

En ese año, Jesús iba a cumplir 26 años y esta noticia le generó incredulidad, volteas y ya no ves a tu padre, la esperanza se mantiene, pero finalmente al paso de los meses, la aceptación va pesando más que la idea de que sacarán vivo a mi papá".

Jesús Roberto ahora está al frente de la Miscelánea JM ubicada en la comunidad de Agujita, en la carretera hacia el municipio de Sabinas. Para ello, tuvo que sacar el dinero del Infonavit para tener recursos e invertirlos en su sencilla tienda ubicada al frente de su casa.

Esto es su sustento económico. Su trato es sencillo y su mirada guarda un sesgo de dolor, desconfianza, cierta tristeza. Sus dos hermanos están desempleados, pero tiene otro que está por regresar a laborar en uno de los pocitos de carbón.

Su abuelito acaba de fallecer y aunque pudiera pensarse que la desesperanza oscurece sus vidas, la sonrisa de sus hijos, su esposa, su madre, le da la fuerza necesaria para salir adelante en una región Carbonífera que no da muchas oportunidades laborales.

La región Carbonífera está compuesta entre otros por los municipios de Sabinas, Nueva Rosita, San Juan de Sabinas y comunidades como Palaú, Agujita, Cloete, entre otros, tienen sustentada su actividad en la extracción de carbón que se destina sobre todo a la industria eléctrica.

La actividad comercial parece no haberse detenido. La apertura de una farmacia es nota principal en los noticieros de radio. Frente a los diez años desde la tragedia de Pasta de Conchos, pocos parecen inmutarse.

Saben del suceso, pero no se declaró un duelo regional. La actividad económica continuó a un ritmo de una región que ve en el comercio, su principal forma de sustento, frente a la caída en la oferta laboral de las empresas de extracción de carbón.