Recupera visitantes el Rehilete

Las personas que se quedaron en la ciudad, aprovecharon para recordar años de tradición en el emblemático Parque
Las personas que se quedaron en la ciudad, aprovecharon para recordar años de tradición en el emblemático Parque Rehilete Alcalde
Las personas que se quedaron en la ciudad, aprovecharon para recordar años de tradición en el emblemático Parque Rehilete Alcalde (Nacho Reyes)

Guadalajara

No son sus frondosos árboles ni la belleza de su lago lo que hace que los tapatíos regresen al parque, es su tradición e historia que data de hace 54 años lo que produce que en al Rehilete lo visiten más adultos que adolescentes, un parque de nostalgia símbolo de Guadalajara que nos evoca al inicio de la “Ciudad de las Rosas”. 

Fue en el Parque Rehilete Alcalde donde a Guadalajara se le nombró “La Ciudad de las Rosas” debido al ornamento de rosales que fueron donados por norteamericanos durante la inauguración del mítico recinto. Justo al centro -en ese entonces-, el sitio llenaba de alegría y pureza a sus habitantes que crecieron junto a él y que a su vez, fueron testigos de la creciente urbanización de Guadalajara en la década de los años setenta. Hoy recupera la fuerza que en aquellos tiempos le caracterizaba, recupera las historias de sus asiduos visitantes y con ello, rescata nuevamente las memorias de un acervo cultural. 

Roberto Pérez, visitante, recuerda que sus amigos y él, conocían al sitio como el “parque de los enamorados”. 

“Recién que abrió, yo le declaré mi amor a mi novia de ese entonces, recuerdo que en una banca frente al lago cuando los rayos del sol eran muy sutiles me arrodillé frente a ella y con una rosa que acababa de cortar, le pedí que nunca nos separáramos”, indicó Roberto con una sonrisa en su rostro mientras observaba el recinto. 

Hoy Guadalajara, se ha visto invadida por una serie de edificios modernos, peligrosamente sus inicios han ido desapareciendo (como el Mercado Corona), debe de ser un orgullo para los tapatíos que uno de sus recintos más aclamados pese a las dificultades siga vigente y mantenga la estampa histórica en su arquitectura de piedra y en sus jardines preciosos. 

En ésta época vacacional no es uno de los sitios más concurridos por los jóvenes, muchos prefieren los grandes parques y es que aquí, lejos de que sea un verdadero centro de entretenimiento debe de ser una visita obligada pues ofrece gran diveersisda de entretenimiento como las lanchas que se mueven entre los patos, amplias áreas verdes y juegos infantiles 

El Rehilete nunca ha perdido su fama, todos lo conocen mínimo por las historias, hoy recupera su atractivo y se encuentra listo para recibir a los turistas y tapatíos que quieran pasar un momento alegre, divertido y tranquilo. El costo de entrada es de siete pesos para  los adultos, mientras que los menores de tres años y adultos mayores no pagan. Hasta el momento se registra bastante afluencia. 

“Nosotros la hemos pasado muy bien, no hemos visto a tanto extranjero andar por aquí. Puro adulto y mucho niño”, dijo Eliu Gómez, padre de 4 menores.