Parque industrial de Santa Ana no tiene terrenos

Los habitantes de la comunidad de Rancho Abajo dicen que la empresa Valtierra les ofrece 900 mil pesos por terrenos que valen dos o tres millones de pesos; algunos piden que les den el doble de ...
El banco de reservas territoriales Valtierra es la encargada de las negociaciones por los terrenos.
El banco de reservas territoriales Valtierra es la encargada de las negociaciones por los terrenos. (Arturo Andrade)

León, GTO.

Pobladores de la comunidad Rancho Abajo se rehúsan a vender sus terrenos y sus casas, justo en el tramo donde se busca detonar el proyecto del Parque Industrial en Santa Ana del Conde y que encabeza Gobierno del Estado.

Los habitantes de esta comunidad Rancho Abajo, que está a un costado de Capellanía de Loera, alegan que la empresa Valtierra, mediante la que el Gobierno del Estado ha hecho las negociaciones de compra, les quiere pagar sus terrenos a menos de lo que cuestan.

Los dueños de estos terrenos, aseguran que sus tierras valen de 2 a 3 millones de pesos, mientras que los “licenciados” de Valtierra, como los ubican los habitantes, les quieren pagar tan sólo poco más de 900 mil pesos la hectárea.

Incluso dicen los vecinos de esta comunidad que los “licenciados” de Valtierra, un banco de reservas territoriales, no les han dejado claro si las gestiones que están haciendo es para una empresa privada o para el Gobierno Estatal.

En el caso de las personas que piden que se les pague metro por metro, es decir cambiarles su terreno por otro terreno del mismo precio y de un mismo valor, tampoco se ha llegado a un acuerdo, debido a que la reubicación que los “licenciados” pretenden hacer, no les ha gustado a los pobladores de Rancho Abajo.

Algunos vecinos de esta comunidad piden la reubicación en una zona con servicios, mientras que otros piden que a cambio de una hectárea se les den dos hectáreas de terreno y otros piden que se les construya su casa, en las mismas dimensiones en otra comunidad, pero hasta el momento todo es incertidumbre.

Carlos Rivera Negrete, tiene unas 11 hectáreas en esta zona, unas de las cuales son dueños su hermano y su padre.

Ellos pidieron que se les pague a 2 millones cada hectárea, no a 970 mil pesos que es a lo que se les quiere comprar o que las tierras se les duplicaran, es decir, quieren recibir 22 hectáreas si se les llegara cambiar a otra comunidad.

“Si no nos pagan al precio que nosotros queremos no vamos a llegar a un acuerdo, porque ellos andan evaluando al precio que ellos quieren y luego nos quieren echar para unos lados que están re’feos”, señaló Carlos Rivera.

Aunado a esto, el señor Carlos Rivera, dice que dentro del avalúo no están tomando en cuenta las fincas, sólo el terreno.

Don Crescencio Rivera Navarro, se niega a vender sus terrenos, porque “los licenciados” no le quieren dar lo que él considera que valen sus tierras.

“Mi papá dice que sí vende, pero que le den al dos por una, él quiere dos hectáreas por una y ellos dicen que no, que se les hace mucho”, según platica su hijo Isidro Rivera Negrete.

Rosa María Arrona Cisneros y sus hijos, se niegan a vender su propiedad. Aunque apenas mide una hectárea, la señora Arrona no quiere dejar su casa y cambiarse a otro lugar.

Por su casa, le ofrecen alrededor de 800 mil pesos, o cambiarse a la comunidad de San Agustín, en un terreno donde no le gustaría vivir.

Son poco más de 400 hectáreas las que Valtierra, un banco de reservas territoriales, necesita reunir para que se concrete este parque industrial, que estará ubicado a un costado de la carretera León-Salamanca, en el tramo de la carretera a Santa Ana del Conde.

En el caso de los ejidatarios de la comunidad de Capellanía de Loera, los 17 ejidatarios que tenían terrenos en esa zona, están a punto de concluir las negociaciones y recibir su dinero.