El 35% de los casos de parálisis facial son leves

Saúl Segovia, especialista en Rehabilitación de la UMAA recomendó evitar los cambios bruscos de temperatura y de acudir atender la enfermedad inmediatamente de que sea identificada.
Van más de 50 casos de noviembre a la fecha
Van más de 50 casos de noviembre a la fecha (Yazmín Sánchez)

Torreón, Coahuila

Evitar los cambios bruscos de temperatura es la mejor manera de prevenir una parálisis facial, patología que se ubica como una de las de mayor demanda en el servicio de rehabilitación de los hospitales y unidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Coahuila.

Afecta principalmente a las personas con un sistema inmunológico deprimido, como es el caso de quienes padecen diabetes, hipertensión, artritis y lupus.

Entre más pronto se atienda y revierta, más posibilidades habrá de una recuperación total.

Saúl Segovia, especialista en Rehabilitación de la Unidad Médica de Atención Ambulatoria (UMAA) número 89 del Seguro Social (IMSS), explicó que se trata de una enfermedad que tiene múltiples causas, entre ellas los choques térmicos (cambios bruscos de temperatura) y las infecciones en oído y garganta.

La parálisis, que es considerada una emergencia médica, usualmente se presenta de manera repentina al despertar o al salir de casa por lo que se recomienda acudir de inmediato a consulta, ya sea al servicio de urgencias o bien a la Unidad de Medicina Familiar que corresponda al paciente, a fin de evitar ulceraciones o daño ocular.

Entre más pronto se atienda y revierta, más posibilidades habrá de una recuperación total.

En algunos casos el paciente no se da cuenta de que no puede mover una parte de la cara, únicamente refiere dolor y sus familiares son quienes le comunican que está cursando por un cuadro de parálisis.

En otras ocasiones, se manifiesta a través de debilidad o pérdida total del movimiento muscular voluntario de un lado del rostro, imposibilidad para cerrar alguno o los dos ojos y/o de mover la boca, dificultad para masticar o alteración del olfato y del gusto.

Entre los síntomas que revelan este padecimiento, destaca el hormigueo, sensación de adormecimiento y malestar en la mitad de la cara.

A decir del especialista, el 35 por ciento de los casos son leves y sanan de una a tres semanas, con medicamentos y un programa de terapia física, los moderados llevarán de uno a tres meses y los delicados hasta tres o cuatro meses.

Entre las medidas preventivas, se recomienda: realizar actividad física con ejercicios moderados, como caminar.

Hay quienes presentan una repercusión anímica y tienden a deprimirse, su imagen corporal y autoestima cambia, hay angustia, situaciones de dificultad en su trabajo, en su familia y en su entorno.

Agregó que en el área de rehabilitación de la UMF se les realiza a los pacientes un examen de cada uno de los músculos de la cara. Se integran a un programa de terapia física con base en compresas, aplicando calor local en la zona afectada, electro-estimulación a los músculos y se utiliza ultrasonido cerca del oído y rayo láser, además de enseñar ejercicios faciales que deben hacer frente al espejo.

La recomendación para quien sufre una parálisis es mantener la disciplina y constancia para hacer los ejercicios faciales que permitan volver a las actividades cotidianas en el hogar y el trabajo, así como mantener sus relaciones interpersonales, a fin de no sentirse aislado.

Entre las medidas preventivas, se recomienda: realizar actividad física con ejercicios moderados, como caminar.

También procurar una alimentación adecuada, que incluya verduras y cítricos que contengan vitamina C, para ayudar a fortalecer el sistema inmunológico, aprender a manejar el estrés físico y psicológico y en la época de frío utilizar bufandas (sobre todo las personas mayores) y evitar los cambios bruscos de temperatura.