“No veo que el Papa haya hecho grandes reformas en la Iglesia”

En el primer aniversario de Francisco como pontífice, el padre jesuita Alfonso González Quevedo, comparte sus impresiones sobre el rumbo de su papado y su relación con los fieles católicos.

León, Gto.

Ayer se cumplió un año del inicio del pontificado de Francisco, el primer jesuita en ocupar la silla de Pedro y el padre Alfonso González, que pertenece a la misma compañía católica y radica en León, da una lectura moderada de su desempeño. No ve cambios drásticos ni en el presente, ni en el futuro. Y aplaude la apertura y el ejemplo de humildad que está dando. Respecto a los enlaces entre personas del mismo sexo, lapostura de la iglesia sigue siendo la misma, los respeta, pero no los aprueba.

¿Cuál es su impresión acerca del primer año de pontificado de Francisco I?

La impresión personal que yo he sacado del sumo pontífice, además de que nos ha agradado mucho que haya sido jesuita, es que más que revolucionario es su modo de ser abierto a todo el mundo, de escuchar todas las sugerencias, pero realmente en la marcha de la Iglesia no ha hecho ningún cambio.

Se puede decir que él es tradicionalista y la Iglesia la sigue llevando según los cánones que él conoció en su tiempo. Ni creo que haga ningún cambio drástico. Pero sí se le nota cerca, preocupado por los pobres.


Quiere dar una impresión de que su pontificado es un pontificado abierto a la gente que más necesita, más pobre. Y de hecho, está dando ese ejemplo. Por ejemplo, él se quiso llamar Papa Francisco y nosotros al principio creímos (al principio, porque inmediatamente se aclaró), que era por Francisco Javier, que es un santo jesuita muy impaciente pero no, era por el santo de Asís, que fue el primer santo francamente preocupado por los pobres y de ahí vienen los franciscanos y precisamente por eso él quiso ser el Papa Francisco para dar ese tono de que a él lo que le preocupa es la gente más desvalida.

Y ellos lo sienten cercano, de modo que a los enfermos más graves porque tienen su cara desecha, llena de eczemas, a esos los atrae con gusto y los atrae con cariño y yo creo que eso es lo principal.

Él no ha querido vivir en el Vaticano porque quiere dar esa muestra de ser pobre, entonces está viviendo en el hotel que tiene la Santa Sede y en una de esas habitaciones él vive, claro que él puede entrar en Castelgandolfo y de vez en cuando lo hace para recibir a algunos dignatarios. Y los jardines de Castelgandolfo los ha abierto al público en general.

Entonces yo creo que la característica del Papa es que es un hombre profundamente bueno y cercano a la gente más necesitada y así lo perciben ellos y por eso se le acercan con gran confianza.

No ha hecho ningún cambio drástico, lo repito, y creo que no lo va a hacer, pero va a exigir que toda la Iglesia dé buen ejemplo. Por ejemplo, las reformas que ha hecho en el Banco del Vaticano y ha cambiado a todo el personal y a uno de ellos ha dejado que lo meta a la cárcel la policía italiana y no lo ha defendido, porque se lo tiene merecido.

En Estados Unidos también a un obispo ejemplar por otros motivos, pero que vivía con mucho lujo, le quitó el obispado y lo mandó a un convento a meditar por qué vivía así, ¿verdad?

Entonces esas medidas de que la Iglesia sea la primera en dar ejemplo y preocuparse por los pobres sí las ha tomado y quiere él mismo dar ejemplo de todo eso y de que las cosas si se hacen, se hagan bien, pero bien a fondo, tanto en la curia romana, como en los alrededores y ha exhortado mucho a los sacerdotes a que sean normales, que salgan a la calle, que se mezclen con la gente y lo mismo a las religiosas, eso es lo que más me ha impactado y en eso sí es novedoso, en acercarse a la gente y en impulsar a los clérigos y a los religiosos a que también se acerquen a la gente.

En el tema mediático, es un Papa que le gusta aparecer en los medios, es un padre que le gusta dar declaraciones y sorprender, ¿Esto es un asunto de fondo o de forma para ir cambiando la percepción que se tiene de la iglesia?

Yo creo que las dos cosas. Él así es y se muestra como es. Y creo que es muy conveniente que así sea porque entonces todos lo sentimos cerca y todos nos da la impresión de que si pudiera hablar con nosotros hablaría con muchísimo gusto. Él así lo ha sido cuando era Cardenal de Buenos Aires, cuando fue Provincial, pues ya lo tenía, se preocupó mucho por los jesuitas encarcelados para sacarlos de prisión y puso toda su influencia y lo iba consiguiendo porque él como hombre es una personalidad a quien se le siente cercana y entonces la gente lo escucha con gusto.

¿Cómo podríamos esperar los siguientes años de su papado?

En cuanto a los dogmas de la Iglesia no ha querido hacer ningún cambio, ni lo puede hacer porque los dogmas son dogmas y no se pueden cambiar, pero la apariencia de la Iglesia en lo que ella solía exigir lo siguió exigiendo él.
Yo diría que con más profundidad, con más autenticidad, con más transparencia ha pedido a los clérigos que sean transparentes en sus administraciones, eso sí se va ir notando y ojalá que Dios nuestro señor le conceda muchos años, porque entonces va a profundizar en esos campos para que efectivamente el mismo clero se abra también como él fue un sacerdote cuando no era más que sacerdote, cuando lo hicieron obispo, cuando lo hicieron arzobispo, siempre estuvo cerca de la gente y siempre fue auténtico y auténtico a profundidad, eso es lo que él va a subrayar, así lo veo yo.

Hay un tema local, que está en boga, que son los enlaces civiles entre personas del mismo sexo. El Papa Francisco ha sido muy claro en este tema, en respetar y esto también ha cerrado el paso a voces disidentes que se han quedado sin armas para protestar contra estos enlaces,

¿Cuál es la postura de la iglesia en este momento?

Él ha dicho que no hay que juzgar, pero no los aprueba y ha habido un Cardenal que ha dado declaraciones en su nombre de que ciertamente él no aprueba los enlaces entre homosexuales.

Él no los juzga, ha dicho que no es quién para juzgarlos, pero también ha querido que declaren en su nombre que no va a aprobar nunca los enlaces de los homosexuales.


Los entiende, los comprende, no los juzga. Hay homosexuales que son muy auténticos, muy sinceros y lo llevan como una cruz, pero la iglesia no va a aprobar nunca los enlaces homosexuales.

El matrimonio fue hecho para los hijos y unos homosexuales no pueden tener hijos y además sería también muy conveniente que no adoptaran niños como lo están haciendo, porque de alguna manera van a quedar bajo esa imagen de los papás y por lo tanto, con ese tipo de inclinación.