Persiste violencia intrafamiliar y maltrato infantil en Pánuco

La policía estatal realiza diariamente de una a tres intervenciones en promedio y la mayoría de los casos quedan sin castigo por falta de denuncias.
Sigue presentándose casos de violencia intrafamiliar
Sigue presentándose casos de violencia intrafamiliar (Aristeo Abundis)

Pánuco

La falta de una cultura de la denuncia provocada paralelamente por la dependencia económica de mujeres en relación a su pareja sentimental y padre de sus hijos, es el factor que convierte a los ilícitos de violencia intrafamiliar y violencia en contra de niños, en una situación recurrente que sin embargo, a pesar de los múltiples casos que en promedio van de uno a tres diariamente, se quedan sin castigo asegura la comandancia de seguridad pública del estado a cargo de <Jorge Hernández Jongitud.

El jefe policiaco advierte que en todos los casos de solicitud de auxilio de parte de mujeres se acude de manera inmediata, en la mayoría de los casos se logra la detención de los responsables de las agr4esiones sin embargo, las victimas no presentan su denuncia formal y en algunos casos son estas mismas las que cubre la sanción administrativa económica que se les impone o solo solicitan que se aplique el arresto correspondiente al alterar el orden público.

La ex agente municipal del poblado el Moralillo, limítrofe con el sur de Tamaulipas, María de la Cruz Jiménez, habría advertido hace algunos meses, que esta situación es recurrente por que las victimas están en estado de indefensión, no existe un organismo o instancia que les de protección necesaria para solicitar castigo para sus agresores y agresor de sus hijos y generalmente tiene que regresar al domicilio en donde habitan con su victimario.

Dijo que es necesario que las instancias de procuración de justicia y de asistencia social de los ayuntamientos de la zona, equipen espacios adecuados para dar certeza a las mujeres y a sus hijos, que sepan que tendrán el respaldo para poder denunciar las agresiones de que son objeto antes de que se convierta esta práctica en una tragedia o se siga contribuyendo a un esquema en el que los hijos maltratados son generalmente luego, los agresores de sus parejas o pero, se integren a otros hechos delictivos por sentirse desprotegidos de la sociedad a la que tendrían posterior resentimiento.

En el norte de Veracruz, no existe algún refugio o albergue para mujeres víctimas del delito según los reconocen las autoridades ministeriales.